- El exconsejero del CNE señala que los comicios carecen de condiciones de equidad e imparcialidad técnica.
- Cuestiona el uso indiscriminado de recursos públicos y la pauta oficialista en plena precampaña nacional.
- Advierte que la debilidad institucional del árbitro electoral erosiona la confianza ciudadana en las urnas.
- Exige veedurías internacionales independientes para garantizar la transparencia del escrutinio final.
El escenario político e institucional ecuatoriano afronta severos cuestionamientos a las puertas de una nueva contienda en las urnas. En declaraciones públicas de profunda resonancia democrática, el exconsejero electoral y analista político Luis Verdesoto alertó sobre un desnivel en la cancha electoral y rol del CNE que distorsiona la competencia democrática. Según el experto, las organizaciones políticas opositoras compiten en condiciones asimétricas frente a las estructuras gubernamentales de turno, mientras las autoridades del organismo comicial han adoptado una postura pasiva ante evidentes infracciones al Código de la Democracia.
Las críticas se alinean con los informes de veeduría emitidos por la Organización de los Estados Americanos (OEA), que subrayan la urgencia de blindar la independencia de los órganos electorales en la región andina.
Asimetría de recursos y uso de plataformas estatales
Verdesoto argumentó que la visibilidad del oficialismo se multiplica mediante inauguraciones de obras públicas, cadenas nacionales y despliegues mediáticos financiados con fondos del erario nacional, desdibujando la frontera entre la gestión de gobierno y el proselitismo electoral. Frente a ello, las bancadas de oposición enfrentan restricciones presupuestarias y vacíos normativos en el control del gasto electoral en redes sociales.
El exfuncionario calificó de deficiente la capacidad fiscalizadora del CNE para auditar los orígenes del financiamiento privado y sancionar la propaganda anticipada en los territorios cantonales y provinciales.
Exigencia de auditorías técnicas y veeduría ciudadana
Para evitar un escenario de deslegitimación posterior a la jornada de votación, Verdesoto instó a las misiones de observación electoral de la Unión Europea y de organismos interamericanos a fiscalizar rigurosamente los sistemas informáticos de transmisión y procesamiento de actas.
Asimismo, convocó a la sociedad civil y a la academia a mantener una vigilancia activa para que la voluntad popular sea respetada de forma inobjetable en el recuento voto a voto.




