El pesebre más grande de Sudamérica en Quito se ha convertido en uno de los principales atractivos religiosos y culturales de la Navidad ecuatoriana. La monumental obra, expuesta en la Basílica del Voto Nacional, ofrece una experiencia inmersiva que combina fe, arte, tecnología y tradición.
Extendido sobre 280 metros cuadrados, el pesebre cuenta con 1.750 figuras, de las cuales 650 están en movimiento. Además, integra ríos, cascadas, nieve artificial y sonido ambiental, lo que refuerza su carácter sensorial y educativo.
El pesebre más grande de Sudamérica como herramienta de catequesis
La historia del pesebre más grande de Sudamérica en Quito comenzó hace 22 años, cuando el sacerdote Jimmy Arias, hoy fallecido, buscó una forma distinta de vivir la Navidad. Su objetivo fue catequizar a través de una representación visual que transmitiera el mensaje cristiano de manera accesible.
Según explicó Alexei Arias, representante de la fundación responsable del llamado ‘Belén encantado’, el montaje recrea la infancia de Jesucristo en 13 escenas. Estas abarcan desde la anunciación del ángel a María hasta el episodio bíblico en el que Jesús es hallado en el templo.
Una obra artística y técnica de gran complejidad
Uno de los elementos más llamativos del pesebre más grande de Sudamérica en Quito es un río de 26 metros de longitud. Este atraviesa el montaje junto a puentes, edificaciones hebreas, vegetación diversa y efectos climáticos controlados.
Asimismo, se incluyen nubes con rayos, truenos y una lluvia constante. Gran parte de la estructura fue elaborada con espuma de poliuretano, lo que permitió recrear relieves y paisajes con alto nivel de detalle.
Más de dos meses de instalación en la Basílica del Voto Nacional
La instalación del pesebre tomó 70 días de trabajo continuo en la nave central de la Basílica. Sin embargo, el proceso inicia desde mayo con la restauración de piezas dañadas durante el transporte y almacenamiento.
El montaje requirió el traslado en tres camiones y una inversión aproximada de 60.000 dólares, destinados a escenografía, sistemas eléctricos, alimentación y hospedaje del personal.
Impacto social, cultural y solidario
El ingreso tiene un costo de tres dólares para adultos y un valor reducido para niños y personas con discapacidad. Estos recursos permiten el mantenimiento del templo y el financiamiento de una fundación que apoya a jóvenes de bajos recursos con enfermedades mentales.
De acuerdo con la organización, se han atendido más de 6.500 consultas en poco más de un año. Además, se proyectan alrededor de 120.000 visitas hasta enero, en un recorrido de 95 metros lineales.
Piezas inéditas y un escenario patrimonial
Esta edición incorpora figuras únicas elaboradas por un artesano italiano, especialmente visibles en la escena del nacimiento de Jesucristo. Algunas piezas alcanzan los 30 centímetros, mientras otras mantienen un promedio de 15.
Finalmente, la Basílica del Voto Nacional, el templo neogótico más grande de América, ofrece un marco incomparable. Desde allí se aprecia el Centro Histórico de Quito, declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco.
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