El nuevo paquete de gasto bipartidista presentado por el Congreso de Estados Unidos representa un avance relevante en el proceso presupuestario federal y busca evitar un nuevo cierre del Gobierno a finales de mes. Este conjunto de proyectos de ley, conocido como “minibus”, financiará a varias agencias hasta el año fiscal 2026 y rechaza múltiples propuestas impulsadas por el presidente Donald Trump, incluyendo reorganizaciones estructurales y eliminaciones de programas.
Alcance del paquete de gasto bipartidista
El paquete de gasto bipartidista establece niveles de financiamiento detallados, línea por línea, para los departamentos de Comercio, Energía, Interior y Justicia. Además, incluye a la Agencia de Protección Ambiental (EPA), el Servicio Forestal, la NASA y otras entidades federales. En conjunto con el primer paquete anual firmado en noviembre, el Congreso habría aprobado la mitad de las 12 leyes presupuestarias obligatorias.
Mientras tanto, otras agencias continúan operando bajo una resolución temporal que vence el 30 de enero, por lo que las negociaciones siguen en curso. Sin embargo, este avance legislativo reduce significativamente el riesgo de una paralización administrativa.
Recortes moderados y control legislativo
Aunque el paquete de gasto bipartidista contempla recortes leves en varias agencias, estos son considerablemente menores a los planteados por Trump. Por ejemplo, la EPA enfrentaría una reducción del 4%, aunque su presupuesto seguiría siendo superior al solicitado por la Casa Blanca. Asimismo, la NASA tendría un recorte del 2%, preservando sus funciones esenciales, mientras que el Departamento de Energía mantendría un financiamiento prácticamente estable.
Según la senadora Patty Murray, aprobar leyes de gasto anuales resulta esencial para que el Congreso conserve su autoridad sobre las decisiones presupuestarias, evitando que el Ejecutivo concentre ese poder.
Rechazo a reorganizaciones propuestas
Otro punto central del paquete de gasto bipartidista es el freno a las iniciativas de reorganización administrativa. Los legisladores bloquearon la propuesta de unificar las labores de combate de incendios forestales en una sola agencia y exigieron estudios de viabilidad antes de cualquier cambio estructural. De igual manera, se descartó la fusión de la ATF con la DEA y se establecieron límites claros a la reubicación masiva de personal en el Departamento del Interior.
Protección a la ciencia y al empleo público
El Congreso también rechazó recortes drásticos a la investigación científica. La Fundación Nacional de Ciencias solo enfrentará una reducción del 3%, muy por debajo del 57% planteado inicialmente. Además, el paquete de gasto bipartidista protege el financiamiento científico de la NASA y refuerza a la NOAA.
Finalmente, se incluyen recursos para reconstruir plantillas laborales en agencias clave como el Servicio de Parques Nacionales, el Servicio Meteorológico Nacional y el Servicio de Salud Indígena, reconociendo que los recortes previos afectaron la capacidad operativa.
Programas que se mantienen
El paquete de gasto bipartidista también descarta la eliminación de entidades culturales y ambientales. El Fondo Nacional para las Artes y las Humanidades mantiene su presupuesto, al igual que programas de investigación forestal y climática. En el ámbito energético, el Congreso optó por reducciones moderadas y reforzó el Programa de Asistencia para la Climatización, destinado a hogares de bajos ingresos.
En conclusión, este paquete de gasto bipartidista refuerza el rol del Congreso, limita cambios abruptos y prioriza la continuidad institucional frente a propuestas más radicales.
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Fuente:
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