La Asamblea Nacional tramita una reforma legal para incorporar educación ambiental, cambio climático y desarrollo sostenible en la malla curricular nacional.
- La Comisión Especializada de Biodiversidad y Recursos Naturales de la Asamblea Nacional concluyó el informe para segundo debate del proyecto de reformas legales que busca transformar la educación ambiental en Ecuador.
- El proyecto normativo modifica de manera sustancial disposiciones del Código Orgánico del Ambiente, la Ley Orgánica de Educación Intercultural (LOEI) y la Ley Orgánica de Educación Superior (LOES).
- El informe unificado cuenta con el respaldo de diversas bancadas legislativas y se incluirá en el orden del día de la presidencia de la Asamblea para su votación final en las próximas sesiones ordinarias.
La Comisión Especializada de Biodiversidad y Recursos Naturales de la Asamblea Nacional concluyó el informe para segundo debate del proyecto de reformas legales que busca transformar la educación ambiental en Ecuador. La iniciativa legislativa propone incorporar una asignatura obligatoria orientada al desarrollo sostenible, mitigación del cambio climático y preservación de ecosistemas tanto en instituciones de educación básica y bachillerato como en centros de educación superior de todo el país.
El proyecto normativo modifica de manera sustancial disposiciones del Código Orgánico del Ambiente, la Ley Orgánica de Educación Intercultural (LOEI) y la Ley Orgánica de Educación Superior (LOES). Según los ponentes de la comisión legislativa, el objetivo principal es dotar a las nuevas generaciones de herramientas técnicas, científicas y éticas que permitan responder a las amenazas de la crisis climática y promover modelos productivos regenerativos en la economía ecuatoriana.
¿Qué contempla la reforma curricular en el sistema educativo?
De acuerdo con el texto articulado, el Ministerio de Educación y la Secretaría de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (Senescyt) deberán coordinar la estructuración de los contenidos pedagógicos en un plazo máximo de 180 días tras la promulgación de la ley en el Registro Oficial. En el caso de los colegios y escuelas, la materia se integrará de manera transversal y con horas curriculares específicas dentro del régimen Sierra-Amazonía y Costa-Galápagos.
La malla académica priorizará ejes temáticos estratégicos adaptados a la realidad geográfica del territorio ecuatoriano, entre los que destacan la gestión comunitaria de cuencas hídricas, reciclaje técnico, energías renovables, bioeconomía y prevención de riesgos ante fenómenos meteorológicos extremos como El Niño. El currículo buscará superar el enfoque teórico tradicional para exigir proyectos escolares prácticos con impacto en los barrios y comunidades locales.
Aplicación obligatoria en universidades e institutos técnicos
Para el subsistema universitario, la reforma establece que todas las carreras de tercer nivel de grado deberán incluir al menos una cátedra o módulo acreditado enfocado en sostenibilidad ambiental aplicada a la disciplina profesional del estudiante. Esto significa que futuros ingenieros, abogados, administradores y médicos deberán cursar materias que vinculen su formación académica con estándares internacionales de descarbonización y responsabilidad ecológica.
Las instituciones de educación superior públicas y particulares dispondrán de autonomía para diseñar el enfoque disciplinar de la materia, pero deberán certificar ante el Consejo de Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior (Caces) que los resultados de aprendizaje cumplen con los objetivos nacionales de transición ecológica y desarrollo social equilibrado.
Próximos pasos en el Pleno de la Asamblea Nacional
El informe unificado cuenta con el respaldo de diversas bancadas legislativas y se incluirá en el orden del día de la presidencia de la Asamblea para su votación final en las próximas sesiones ordinarias. Representantes del sector docente y gremios estudiantiles han calificado la iniciativa como un paso histórico para modernizar el sistema educativo ecuatoriano frente a los desafíos climáticos del siglo XXI.
