- El volcán El Reventador mantiene una actividad eruptiva superficial y sísmica catalogada como alta.
- Las columnas de vapor, gases y ceniza alcanzaron alturas de entre 600 y 1.000 metros sobre el cráter.
- El viento dispersa el material volcánico hacia sectores deshabitados del oeste y suroeste del edificio volcánico.
- Organismos de gestión de riesgos recomiendan a transportistas y comunidades rurales mantener precauciones.
El volcán El Reventador, ubicado en la zona limítrofe entre las provincias amazónicas de Napo y Sucumbíos, mantiene un comportamiento eruptivo caracterizado por una actividad superficial e interna catalogada como alta y continua. Según el reporte técnico diario emitido por el Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional (IG-EPN) este lunes 21 de septiembre de 2026, el coloso registró múltiples emisiones de gases y ceniza que ascendieron hasta 1.000 metros sobre la cumbre.
Las condiciones climáticas en la cuenca amazónica permitieron observar varios episodios de desgasificación a través de las cámaras de monitoreo visual y satelital. Los vientos predominantes en la alta atmósfera empujan las plumas volcánicas en dirección oeste y suroeste, sobre áreas selváticas protegidas del Parque Nacional Cayambe-Coca.
Monitoreo instrumental y dinámica de flujos piroclásticos
La red de vigilancia sísmica instalada en los flancos de El Reventador contabilizó más de 45 eventos de largo periodo (LP), 25 episodios de tremor de emisión y varias explosiones de intensidad moderada en las últimas 24 horas. Los sensores térmicos detectaron además anomalías calóricas en el flanco norte asociadas al descenso de bloques incandescentes que rodaron hasta 500 metros por debajo del borde del cráter.
Los vulcanólogos señalaron que este patrón de comportamiento es consistente con el proceso eruptivo iniciado en noviembre de 2002, cuando el volcán protagonizó una violenta erupción pliniana. Desde entonces, el edificio volcánico mantiene una tasa sostenida de extrusión de lava andesítica y desgasificación periódica sin indicios de colapso estructural.
El constante monitoreo de los fenómenos geodinámicos en el país se enlaza con el registro de eventos telúricos recientes, como cuando un sismo de magnitud 3,2 sacudió a Cotacachi sin reportar víctimas, evidenciando la permanente actividad tectónica y volcánica que caracteriza a la cordillera de los Andes ecuatorianos.
Recomendaciones para infraestructura vial y poblados cercanos
La Secretaría de Gestión de Riesgos del Ecuador mantiene la alerta amarilla en la zona de influencia directa del volcán. Aunque no se han reportado caídas significativas de ceniza en centros poblados principales como El Chaco o Gonzalo Pizarro, los comités de operaciones de emergencia cantonales permanecen activos.
Las autoridades advirtieron a los conductores que transitan por la carretera Baeza-Lago Agrio (Troncal Amazónica) que conduzcan con extrema precaución ante la eventual presencia de lloviznas que, al mezclarse con polvo volcánico suspendido, vuelven resbaladizo el asfalto. Asimismo, se insta a los trabajadores agrícolas a proteger las tomas de agua de riego y utilizar mascarillas o pañuelos húmedos si se percibe olor a azufre en las proximidades del cono volcánico.
El personal técnico del IG-EPN continuará procesando las señales telemétricas y las imágenes térmicas satelitales en tiempo real para alertar oportunamente a las instituciones de socorro ante cualquier variación repentina en el régimen de explosiones de El Reventador.




