- La represa Daule Peripa implementa protocolos de regulación hidráulica ante el incremento del caudal.
- Se busca proteger a las poblaciones rurales de las provincias de Guayas, Manabí y Los Ríos.
- La mesa técnica del COE Nacional supervisa cotas de seguridad y pronósticos meteorológicos del Inamhi.
El Gobierno del Ecuador, en articulación directa con la Secretaría de Gestión de Riesgos y la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec EP), ha reforzado los mecanismos de vigilancia operativa en el embalse Daule Peripa. La infraestructura, clave para el abastecimiento hídrico, riego agrícola y generación hidroeléctrica del país, opera bajo un estricto protocolo de contingencia para amortiguar eventuales avenidas de agua derivadas del invierno.
La represa, ubicada en una cuenca hídrica estratégica que abarca territorios de las provincias de Guayas, Manabí, Los Ríos y Santo Domingo de los Tsáchilas, desempeña una función vital de laminación de crecidas. Las autoridades coordinan aperturas técnicas y controladas del vertedero para mantener la cota de almacenamiento en niveles seguros, impidiendo descargas abruptas que puedan afectar a los valles bajos del río Daule.
En reuniones interdisciplinarias del Comité de Operaciones de Emergencia (COE), los delegados estatales revisan diariamente los modelos predictivos del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi). Esta información técnica permite anticipar picos de pluviosidad en las zonas montañosas de captación y programar las maniobras de desagüe con la antelación necesaria para salvaguardar cultivos y centros poblados.
Los informes hidrológicos señalan que la adecuada regulación del embalse evita que miles de hectáreas cultivadas de arroz, cacao y maíz en cantones como Balzar, Colimes, Palestina y Santa Lucía sufran anegaciones tempranas, protegiendo tanto la seguridad alimentaria como los medios de subsistencia de pequeños agricultores.
Paralelamente, los gobiernos locales ribereños han sido notificados para activar sus planes de contingencia comunitarios y realizar limpieza de canales secundarios. El monitoreo sistemático de Daule Peripa reafirma la importancia de una gestión hídrica preventiva para reducir al mínimo los daños materiales y humanos en las zonas agrícolas más productivas del litoral ecuatoriano.
Fuente original: El Oriente
