- El embalse de Mazar registra un incremento sostenido en sus niveles de reserva tras constantes precipitaciones en la cuenca del río Paute.
- La central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair aporta más del 30% de la energía del Sistema Nacional Interconectado para preservar los embalses del Austro.
- El Operador Nacional de Electricidad (CENACE) optimiza el despacho hidrotérmico para estabilizar el suministro eléctrico nacional.
El sistema electroenergético del Ecuador experimenta un respiro técnico significativo gracias a las recientes precipitaciones registradas en el Austro del país. De acuerdo con los informes hidrológicos del Operador Nacional de Electricidad (CENACE), el embalse de la central Mazar, pieza angular del complejo hidroeléctrico Paute Integral, ha recuperado niveles favorables en su cota de almacenamiento, alejándose de los límites operativos críticos que encendieron las alarmas en semanas precedentes.
Crecimiento en la cuenca del Paute y aporte de Coca Codo
Los temporales caídos en las provincias de Azuay, Cañar y Morona Santiago permitieron que los caudales de los ríos Tomebamba, Yanuncay y Tarqui alimentaran de manera continua la presa de Mazar. Esta acumulación hídrica no solo garantiza el funcionamiento de las turbinas de la propia central, sino que asegura el volumen necesario para alimentar en cascada a las plantas Paute-Molino y Sopladora, que conforman el núcleo generador del sur ecuatoriano.
En paralelo, la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, ubicada en la provincia de Napo, ha asumido un rol protagónico en la entrega de energía de base, operando con caudales óptimos que superan los mil megavatios de potencia en horas pico. Esta mayor producción en el norte permite al operador técnico racionar el uso del agua en Mazar, acumulando reservas para afrontar eventuales periodos de estiaje prolongado. Esta dinámica técnica en el sistema eléctrico dialoga con las recientes labores de mantenimiento programado por CNEL EP en El Oro.
Estrategia de despacho y preservación hídrica
El CENACE ha diseñado una política de despacho que prioriza la generación de las plantas de pasada y complementa la matriz con el parque térmico disponible, disminuyendo la dependencia de combustibles costosos y compras internacionales de emergencia. Los especialistas en energía destacan que la gestión coordinada entre cuencas orientales y australes es la única fórmula eficaz para blindar al país frente a las fluctuaciones climáticas.
No obstante, las autoridades energéticas enfatizan que no se debe bajar la guardia, instando a los sectores productivos y a la ciudadanía a mantener prácticas de uso eficiente de la electricidad para consolidar la estabilidad del servicio.
La evolución favorable de las cuencas hidrográficas devuelve tranquilidad a las actividades económicas y productivas del Ecuador.
Los comités técnicos de monitoreo continúan sesionando de manera permanente para ajustar los caudales de turbinado en función de los partes meteorológicos emitidos por los institutos científicos.
La combinación de lluvias oportunas y una administración estratégica de los recursos hídricos afianza la recuperación paulatina de la soberanía energética del país.
El Operador Nacional de Electricidad (Cenace) confirmó que la reactivación paulatina de los caudales en la cuenca oriental permite optimizar los programas de mantenimiento en las centrales térmicas del litoral, reduciendo el consumo forzado de combustibles fósiles importados. Las autoridades energéticas enfatizaron que el monitoreo hidrológico se mantiene minuto a minuto para responder de manera ágil ante cualquier eventual fluctuación en las precipitaciones andinas.
Fuente original: El Oriente / Energía y Minería
