Mario Pineida y los otros cuatro futbolistas asesinados en Ecuador durante 2025

Mario Pineida asesinado

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La violencia criminal que atraviesa Ecuador en 2025 no solo ha dejado cifras alarmantes en las calles. Además, ha golpeado de manera directa al deporte más popular del país: el fútbol. El asesinato de Mario Pineida, jugador del Barcelona Sporting Club, se convirtió en un símbolo del deterioro de la seguridad nacional. Esto, porque fue el primer futbolista de la primera división ecuatoriana asesinado este año. Su caso forma parte de una preocupante cadena de ataques que ya suma cinco futbolistas asesinados y otros hechos graves relacionados con amenazas, atentados y secuestros.

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Mario Pineida asesinado

Este escenario evidencia cómo el avance del crimen organizado ha permeado distintos sectores de la sociedad. Incluye el fútbol profesional y amateur, afectando tanto a figuras reconocidas como a jugadores de divisiones menores.

Una crisis de seguridad que también alcanza al deporte

Ecuador atraviesa una de las peores crisis de seguridad de su historia reciente. Está marcada por el incremento sostenido de homicidios, extorsiones y delitos vinculados a bandas criminales organizadas. En este contexto, el deporte no ha sido ajeno a la violencia. Especialmente en provincias como Guayas, Esmeraldas y Manabí, donde los índices delictivos se han disparado.

El fútbol, que históricamente ha sido visto como un espacio de integración social, hoy enfrenta riesgos inéditos. Jugadores, dirigentes y cuerpos técnicos han denunciado amenazas, intentos de secuestro y presiones económicas, especialmente en clubes con menor respaldo institucional.

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¿Quién era Mario Pineida y por qué su asesinato marca un quiebre?

El 17 de diciembre de 2025, Mario Pineida, lateral izquierdo de 33 años, fue asesinado a plena luz del día en una zona concurrida de Guayaquil. Esta ciudad es considerada actualmente el epicentro de la violencia en el país. El crimen generó conmoción no solo por la brutalidad del ataque, sino por el perfil de la víctima: un futbolista activo de uno de los clubes más grandes del Ecuador.

Pineida se formó en Independiente del Valle y desde 2016 militó en Barcelona SC, equipo con el que conquistó dos campeonatos nacionales. Además, alcanzó en dos ocasiones las semifinales de la Copa Libertadores. Su trayectoria lo convirtió en un referente del fútbol local y en una figura reconocida por la hinchada.

Una carrera con proyección internacional y selección nacional

Además de su paso exitoso por Barcelona SC, Mario Pineida tuvo experiencia internacional cuando fue cedido al Fluminense de Brasil en 2022. Posteriormente, defendió los colores de El Nacional en 2024. Su desempeño constante le permitió ser convocado a la selección ecuatoriana, participando en partidos de eliminatorias mundialistas y en la Copa América.

Por ello, su asesinato marcó un antes y un después. Esto evidenció que ni siquiera los futbolistas de alto perfil están a salvo del avance de la criminalidad.

Un patrón alarmante: futbolistas atacados fuera de las canchas

El caso Pineida no es un hecho aislado. Desde inicios de 2025 se han registrado al menos cinco asesinatos de futbolistas en el país. En su mayoría, las víctimas pertenecían a categorías inferiores, clubes de segunda o tercera división, o ligas barriales, donde la protección institucional es prácticamente inexistente.

Estos crímenes han ocurrido, principalmente, fuera de los escenarios deportivos: viviendas particulares, calles, bares o zonas residenciales. Esto refuerza la hipótesis de que muchos de los ataques estarían relacionados con dinámicas del crimen organizado, ajustes de cuentas o extorsiones.

Otros casos que estremecieron al fútbol ecuatoriano

Entre los casos más recientes figura el de Jonathan “Speedy” González, de 30 años, asesinado en septiembre de 2025 dentro de una vivienda en la provincia de Esmeraldas. Esta es una de las zonas más afectadas por la violencia criminal. Su muerte se sumó a otros hechos similares que han pasado casi desapercibidos en el debate público. Sin embargo, reflejan un problema estructural.

En varios de estos casos, las investigaciones avanzan con lentitud, lo que incrementa la sensación de impunidad y temor entre jugadores activos. Esto es especialmente preocupante para aquellos que compiten en ligas con menores recursos y visibilidad mediática.

El silencio institucional y el temor en los clubes

Pese a la gravedad de los hechos, las reacciones institucionales han sido limitadas. Si bien algunos clubes y asociaciones han emitido comunicados de condolencias, aún no se evidencian políticas claras de protección para futbolistas. Tampoco hay protocolos de seguridad que aborden esta nueva amenaza.

Muchos jugadores, especialmente en provincias costeras, han optado por el silencio por temor a represalias. Otros han considerado abandonar el fútbol profesional o emigrar, ante la falta de garantías mínimas para ejercer su profesión.

El fútbol como reflejo de la violencia estructural

Los asesinatos de futbolistas en 2025 revelan que la crisis de violencia en Ecuador ha alcanzado niveles transversales. El fútbol, lejos de ser una burbuja aislada, refleja las mismas problemáticas sociales que afectan al resto del país. Estas incluyen desigualdad, presencia de economías ilegales y debilidad institucional.

El caso de Mario Pineida, por su impacto mediático y simbólico, reabrió el debate sobre la urgencia de enfrentar la inseguridad. Esta debe abordarse desde una perspectiva integral, que incluya a sectores tradicionalmente considerados ajenos al conflicto criminal.

Fuente: Diario Extra

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