- El presidente José Raúl Mulino decretó el estado de emergencia nacional en las zonas más golpeadas.
- El Ejecutivo panameño habilitó una partida presupuestaria extraordinaria de hasta 100 millones de dólares.
- Los recursos financiarán la reparación de carreteras colapsadas en Mariato y aulas escolares dañadas.
- El Aeropuerto de Tocumen implementó protocolos de verificación operativa tras constantes réplicas sísmicas.
El Gobierno de la República de Panamá formalizó este fin de semana la declaratoria de estado de emergencia nacional con el propósito de canalizar de manera inmediata hasta 100 millones de dólares hacia las labores de asistencia humanitaria, rehabilitación vial y reconstrucción edilicia tras el devastador terremoto de magnitud 7,6 que sacudió el suroeste del país centroamericano. La disposición ejecutiva, anunciada por el presidente José Raúl Mulino en coordinación con el Ministerio de la Presidencia de Panamá, permitirá contratar obras de infraestructura por vía expedita y enviar suministros de socorro a comunidades rurales que quedaron incomunicadas.
Destrozos viales severos y colapso de vías en Mariato
Entre los estragos más graves evaluados por el Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) destaca el colapso estructural de la carretera que conecta el distrito de Mariato, en la provincia de Veraguas, donde fallas geológicas abrieron grietas de varios metros de profundidad que partieron la calzada en dos, aislando a caseríos agrícolas enteros. Asimismo, los censos oficiales elevaron a más de 188 los planteles educativos afectados con desprendimientos de mampostería, fisuras en columnas maestras y colapso de muros perimetrales, obligando a suspender las actividades escolares en las regiones de Los Santos, Herrera y Chiriquí.
Paralelamente, en la capital panameña, el Aeropuerto Internacional de Tocumen debió implementar protocolos preventivos de seguridad aeronáutica, pausando temporalmente las maniobras de aterrizaje y despegue para inspeccionar pistas y terminales tras registrarse decenas de réplicas sísmicas que superaron magnitudes de 4,5.
Solidaridad regional y canales de asistencia
La activación del fondo financiero de 100 millones de dólares se articulará con la colaboración humanitaria ofrecida por naciones de la región. En sintonía con las disposiciones emitidas desde Quito, donde el presidente Daniel Noboa ofreció asistencia humanitaria y técnica a Panamá para mitigar los efectos del desastre natural, brigadas de ingenieros estructurales de diversos países sudamericanos evalúan sumarse a las tareas de peritaje en hospitales y catedrales históricas bajo la coordinación de la Organización de los Estados Americanos.
El presidente Mulino enfatizó que cada centavo del fondo de emergencia será auditado rigurosamente para garantizar que la ayuda llegue a las familias más desprotegidas, priorizando el restablecimiento del agua potable y la reapertura de caminos vecinales.
Evaluación técnica de infraestructuras críticas
Equipos de peritos del Ministerio de Obras Públicas de Panamá y brigadas del Sinaproc recorren las provincias occidentales para verificar la estabilidad de puentes vehiculares, represas y tendidos de distribución eléctrica. La prioridad gubernamental se enfoca en asegurar que no existan riesgos de socavamiento en terraplenes antes de habilitar el tránsito de transporte pesado en los corredores agropecuarios estratégicos.
Asistencia humanitaria y abastecimiento en albergues
En paralelo a las obras viales, el despacho de la Primera Dama y la Cruz Roja Panameña canalizan toneladas de alimentos no perecibles, agua potable y kits de descanso hacia los albergues temporales instalados en escuelas y coliseos. Las autoridades reiteraron su llamado a la calma ciudadana, exhortando a la población a seguir únicamente los boletines oficiales emitidos por los canales gubernamentales certificados.
Coordinación con organismos de auxilio y prevención regional
Las autoridades de protección civil mantienen activos los canales de comunicación de alerta temprana con el Centro de Coordinación para la Prevención de los Desastres en América Central (Cepredenac). Esta articulación regional asegura el intercambio permanente de datos sismológicos y facilita el despliegue expedito de brigadas de rescate especializadas en caso de réplicas de mayor intensidad en el istmo.




