- Barham Salih, jefe de ACNUR, completó una histórica visita oficial de alto nivel en Caracas.
- Confió en que la transición genere condiciones de seguridad para el retorno voluntario y digno.
- Más de 6,9 millones de venezolanos salieron del país en la última década según la Plataforma R4V.
- Naciones Unidas coordina ayuda humanitaria tras devastadores terremotos en el estado La Guaira.
El Alto Comisionado de la Organización de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), liderado por el diplomático Barham Salih, expresó su confianza en que el proceso de transición democrática en Venezuela propicie las condiciones estructurales de seguridad y estabilidad institucional necesarias para el retorno voluntario y digno de millones de migrantes. La declaración se produjo al término de una histórica misión oficial en Caracas, constituyendo la primera visita de una máxima autoridad del organismo humanitario a territorio venezolano en más de dos décadas.
Expectativas de retorno voluntario con dignidad y garantías plenas
Durante su balance de actividades presentado ante corresponsales de agencias internacionales, Salih remarcó que una porción mayoritaria de las familias venezolanas dispersas por el continente anhela regresar a sus hogares siempre que existan garantías jurídicas, pacificación social y certidumbre económica. «Muchos desean regresar a casa y quieren hacerlo con seguridad, con reconciliación nacional y con el reconocimiento cabal de sus derechos civiles y laborales. Esperamos que un número significativo de compatriotas emprenda ese viaje de retorno en el corto y mediano plazo», subrayó el alto comisionado de ACNUR.
No obstante, el representante advirtió que el eventual retorno representa apenas la etapa inicial de un complejo engranaje humanitario. El funcionario enfatizó que la reintegración comunitaria demandará cuantiosos recursos para habilitar servicios básicos, acceso a vivienda, convalidación de títulos profesionales y programas de reinserción laboral en los sectores productivos que sufrieron la mayor deserción técnica en los últimos años.
Magnitud del éxodo venezolano en las estadísticas regionales
De acuerdo con los censos consolidados por la Plataforma de Coordinación Interagencial para Refugiados y Migrantes de Venezuela (Plataforma R4V), coliderada por ACNUR y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), más de 6,9 millones de ciudadanos venezolanos abandonaron su país de origen durante la última década a raíz de la severa crisis política, humanitaria y económica.
Esa masa poblacional recaló primordialmente en naciones receptoras de América del Sur como Colombia, Perú, Ecuador, Chile y Brasil, sobrecargando los sistemas públicos de salud y educación de las ciudades de acogida. La posibilidad de un flujo inverso requerirá un trabajo articulado entre los gobiernos de la región y los bancos multilaterales de crédito para diseñar incentivos de repatriación ordenada que eviten nuevos cuellos de botella en los pasos fronterizos terrestres.
Reuniones de alto nivel en Caracas y apoyo ante emergencias naturales
En el plano diplomático, Salih sostuvo audiencias de trabajo con la presidenta encargada Delcy Rodríguez y con el canciller Félix Plasencia, con quienes acordó actualizar los convenios de cooperación técnica para fortalecer las redes de acogida interna. La visita oficial se desarrolló en el contexto de la nueva fase política venezolana abierta tras la captura y traslado de Nicolás Maduro a Estados Unidos el pasado enero.
Asimismo, la delegación internacional inspeccionó la devastación provocada por dos terremotos de magnitud superior a 7 grados que sacudieron recientemente el estado La Guaira, dejando más de 12.000 viviendas destruidas y miles de damnificados. El comisionado comprometió el despliegue permanente de carpas de emergencia, plantas potabilizadoras y kits de asistencia nutricional financiados por los donantes de las Naciones Unidas.
El desafío de la reconciliación y reconstrucción estatal
La superación de la prolongada fractura sociopolítica venezolana exigirá un compromiso sincero entre las fuerzas opositoras y los sectores del chavismo institucional. La apertura hacia las agencias de la ONU marca un giro pragmático indispensable para recuperar la confianza internacional y reactivar el financiamiento concesional.
La evolución de este proceso se relaciona de forma directa con la estabilidad democrática en los países sudamericanos. América del Sur observa con optimismo moderado una coyuntura donde la distensión política podría abrir el camino para que millones de desplazados encuentren finalmente la paz en su propia tierra.




