- La Reserva Estratégica de Petróleo (SPR), instalada en cavernas subterráneas de sal en Texas y Luisiana, constituye el almacén de emergencia de crudo más grande del planeta.
- Un dato relevante es que casi la mitad del volumen liberado durante abril y mayo ha sido destinado a la exportación.
- Pese a la gravedad del panorama, el mercado reacciona con cierta moderación, motivado por expectativas de una pronta solución diplomática.
Durante el lanzamiento de su campaña presidencial de 2024 en Mar-a-Lago, Donald Trump expresó críticas contundentes hacia la gestión energética de su antecesor. Señaló que las reservas de petróleo de Estados Unidos, que él mismo había consolidado, se habían reducido drásticamente con el fin de controlar los precios de los combustibles antes de comicios electorales anteriores. No obstante, la situación actual ha cambiado de forma notable: hoy, es la propia administración de Trump la que está recurriendo a estos recursos a un ritmo superior al registrado anteriormente.
La Reserva Estratégica de Petróleo (SPR), instalada en cavernas subterráneas de sal en Texas y Luisiana, constituye el almacén de emergencia de crudo más grande del planeta. Su propósito fundamental es actuar como amortiguador ante interrupciones graves del abastecimiento, derivadas de conflictos, desastres naturales o sucesos geopolíticos relevantes. Sin embargo, las reservas de petróleo de Estados Unidos han alcanzado niveles que no se observaban desde principios de la década de 1980, un periodo en el que la demanda energética nacional era mucho menor que la actual.
El conflicto con Irán y el cierre del estrecho de Ormuz —punto neurálgico por el que transita gran parte del comercio mundial de hidrocarburos— han generado una pérdida estimada en más de 1.200 millones de barriles, según datos de firmas especializadas. Ante este escenario, la liberación de crudo ha sido incesante: solo en la semana que terminó el 15 de mayo, se dispensaron 9,9 millones de barriles, cifra que marca un récord histórico. Desde el inicio de la crisis, las reservas de petróleo de Estados Unidos han disminuido un 10 %, ubicándose en 374 millones de barriles, según registros oficiales.
Un dato relevante es que casi la mitad del volumen liberado durante abril y mayo ha sido destinado a la exportación. Naciones de Asia y Europa, afectadas por la interrupción del tránsito en el golfo Pérsico, han recurrido a suministros estadounidenses como alternativa viable. Para expertos del sector, esta dinámica responde al papel de Estados Unidos como proveedor de última instancia para el sistema energético global.
A su vez, las reservas de petróleo de Estados Unidos de carácter comercial también muestran una tendencia bajista preocupante. En Cushing, Oklahoma —centro neurálgico para la fijación de precios internacionales— los inventarios han pasado de 33 millones a 24,5 millones de barriles en siete semanas, acercándose al umbral mínimo operativo de 20 millones. Este nivel representa el límite práctico para mantener el funcionamiento de las instalaciones, ya que no es posible extraer la totalidad del crudo almacenado.
Pese a la gravedad del panorama, el mercado reacciona con cierta moderación, motivado por expectativas de una pronta solución diplomática. Aun así, analistas advierten que, incluso en caso de alcanzar un acuerdo, la normalización del tránsito en el estrecho de Ormuz podría tardar unas seis semanas. Este retraso seguiría presionando las reservas de petróleo de Estados Unidos durante los meses de mayor consumo anual.
Por otro lado, se ha debatido la posibilidad de restringir exportaciones como medida para proteger el abastecimiento interno y reducir precios. No obstante, funcionarios de la Casa Blanca han descartado esta opción, dado que podría generar inestabilidad global y afectar la competitividad de la industria local. Lo más probable es que sean las propias condiciones del mercado las que regulen los flujos comerciales, al reducir las diferencias de precio entre los referentes internacionales.
Finalmente, el gran desafío que se avecina es la reposición de estos volúmenes extraídos. Reconstruir las reservas de petróleo de Estados Unidos implicará una demanda sostenida de crudo en el futuro, lo que mantendrá los valores del mercado en niveles elevados por un periodo prolongado. Como señalan los especialistas, este agotamiento no es un recurso infinito, y su recuperación tendrá consecuencias directas en la economía mundial.
Fuente: Las reservas de petróleo de Estados Unidos se agotan rápidamente




