- Fujimori calificó de dramático el impacto del déficit de lluvias en zonas andinas.
- Advirtió sobre una prolongada sequía que amenazará la producción agrícola en 2027.
- Exhortó al gobierno peruano a declarar en emergencia represas y sistemas de riego.
- La crisis climática en los Andes afecta la generación hidroeléctrica y el agro regional.
La lideresa del partido Fuerza Popular y excandidata presidencial en Perú, Keiko Fujimori, alertó públicamente sobre un escenario que calificó de «realmente dramático» como consecuencia de la alteración de los ciclos climáticos asociados al Fenómeno de El Niño. Durante una comparecencia ante medios de comunicación en Lima, advirtió que la ausencia prolongada de precipitaciones en las cuencas altas desembocará en una severa sequía que castigará con dureza a las comunidades campesinas y a la producción agropecuaria de las zonas andinas hacia 2027.
Riesgo inminente sobre la seguridad alimentaria y represas
La dirigente política sostuvo que los reportes de monitoreo del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) confirman que los reservorios del sur y centro del país operan con niveles muy inferiores al promedio histórico estacional. De acuerdo con Fujimori, la falta de agua no solo arriesga el abastecimiento de alimentos básicos para la población urbana, sino que golpea a miles de pequeños productores que carecen de infraestructura de riego tecnificado.
Fujimori demandó al Ejecutivo liderado por la presidenta Dina Boluarte acelerar la ejecución presupuestaria de emergencia en el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego, criticando la lentitud en la adquisición de bombas de trasvase y la rehabilitación de canales de drenaje que eviten pérdidas catastróficas en cosechas de papa, maíz y quinua.
Monitoreo hidrológico y riesgo para el agro andino
Los informes técnicos del Senamhi citados por la dirigencia política indican que los embalses de Poechos en Piura, Tinajones en Lambayeque y las represas de la cuenca suroriental operan con volúmenes críticos debido al retraso estacional de las lluvias en la vertiente occidental de los Andes. La falta de recarga hídrica pone en jaque la campaña agrícola grande de 2027, amenazando la disponibilidad de productos como arroz, cebolla, papa y maíz que abastecen los mercados mayoristas de Lima y las principales urbes costeras.
Especialistas en agronomía y recursos hídricos han alertado que la combinación de sequía prolongada y olas de calor extremo favorece la proliferación de plagas agrícolas y reduce la oferta de pastos naturales para el ganado en regiones altoandinas como Puno, Cusco y Huancavelica, lo que podría desencadenar pérdidas millonarias y migración forzada de comunidades campesinas hacia las periferias urbanas si no se implementan programas de emergencia de siembra y cosecha de agua.
Impacto regional del déficit hídrico en Sudamérica
El reclamo político en el vecino país refleja la vulnerabilidad común que comparten las naciones andinas ante los fenómenos meteorológicos extremos. La escasez de agua en los afluentes no solo golpea la agricultura, sino que tensiona la matriz de generación hidroeléctrica en toda la cuenca sudamericana, generando apagones y desabastecimiento energético recurrente.
La advertencia sobre los desajustes climáticos en la región se vincula directamente con los debates ambientales e impactos económicos que afrontan los países sudamericanos, en armonía con análisis como los expuestos en notas sobre escenarios climáticos y cooperación regional ante emergencias. Fujimori anunció que su bancada legislativa promoverá la interpelación de ministros del área productiva para fiscalizar las medidas de mitigación adoptadas.
Los gremios de agricultores de la costa norte y sur de Perú han advertido que, sin financiamiento emergente para la perforación de pozos profundos y rehabilitación de canales de regadío, la escasez de agua podría provocar una contracción del 20% en las exportaciones agroindustriales, afectando gravemente los ingresos de divisas para la economía peruana.
