- Fiscales federales de Manhattan presentaron acusaciones ampliadas contra el líder venezolano.
- El pliego detalla el uso sistemático de tortura psicológica contra opositores políticos y presos.
- Se imputan delitos de conspiración para el narcotráfico y blanqueo de capitales a Cilia Flores.
- El Departamento de Justicia mantiene vigentes recompensas millonarias por su captura.
Los fiscales federales de la Corte del Distrito Sur de Nueva York presentaron y defendieron este viernes un escrito judicial ampliado que ratifica y profundiza los cargos penales por narcoterrorismo, tortura psicológica y lavado de dinero contra Nicolás Maduro y su cónyuge, Cilia Flores, detallando testimonios desclasificados de testigos protegidos y exfuncionarios de los servicios de inteligencia de Venezuela.
Evidencias de aislamiento celular y tortura sistemática
En el documento de más de 90 páginas entregado al juez federal de Manhattan, la fiscalía describe cómo la cúpula del régimen venezolano empleó instalaciones clandestinas de detención como El Helicoide y la sede de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) en Boleíta para infligir sufrimientos físicos y psicológicos calculados contra militares disidentes y líderes de la oposición política.
El escrito califica los métodos aplicados como una forma de tortura psicológica destructiva, documentando privación deliberada del sueño por semanas, exposición continua a luz artificial intensa o confinamiento en oscuridad absoluta, amenazas explícitas contra hijos y parejas de los detenidos y simulación de ejecuciones para forzar confesiones inculpatorias ante tribunales afines.
Este proceso en la justicia estadounidense enlaza con los expedientes sobre persecución penal internacional analizados en el seguimiento de cortes federales y tribunales de justicia, donde las evidencias documentales son sometidas a estándares de prueba rigurosos.
Participación societaria y red de blanqueo atribuida a Cilia Flores
Por primera vez en el expediente federal, los fiscales desglosaron el rol financiero específico que le atribuyen a Cilia Flores, acusándola de haber coordinado junto a sus familiares más cercanos el cobro de sobornos para facilitar la salida de cargamentos de cocaína a través del Aeropuerto Internacional de Maiquetía y puertos del Caribe, canalizando las ganancias ilícitas hacia cuentas bancarias en Suiza, Emiratos Árabes y paraísos fiscales.
El fiscal estadounidense de Manhattan recordó que el Departamento de Justicia de EE.UU. mantiene activa la recompensa de 15 millones de dólares por información que conduzca a la captura de Maduro, reafirmando que las órdenes de arresto internacional siguen vigentes en todos los países con tratados de extradición activos con Washington.
Repercusiones en organismos de derechos humanos
El informe de la fiscalía coincide con los hallazgos presentados por la Misión Internacional Independiente de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), que documentó crímenes de lesa humanidad continuados en territorio venezolano.
Defensores de la organización Human Rights Watch destacaron que los nuevos elementos aportados ante la corte de Nueva York fortalecen el acervo probatorio para las causas abiertas en la Corte Penal Internacional, cerrando los márgenes de impunidad para los altos mandos señalados por violaciones a los derechos humanos.
Marco procesal y antecedentes de la causa judicial en Manhattan
El pliego acusatorio presentado en el Distrito Sur de Nueva York detalla presuntos esquemas financieros internacionales que utilizaron bancos corresponsales en paraísos fiscales para desviar fondos estatales y legitimar ingresos ilícitos. La fiscalía sostuvo que las nuevas evidencias incorporadas al expediente se sustentan en testimonios de antiguos colaboradores de alto nivel del régimen y registros bancarios desclasificados por agencias federales.
Defensores de los derechos humanos calificaron las acciones legales como un paso clave contra la impunidad en la región, mientras que analistas diplomáticos señalaron que la ratificación de estos cargos endurece el aislamiento internacional de Caracas y aleja las posibilidades de un levantamiento de sanciones petroleras por parte de Washington en el corto plazo.




