- Los diagnósticos de enfermedad tipo influenza crecieron un 147% en una sola semana.
- El grupo etario más vulnerable comprende a menores de cinco años y adultos mayores.
- Las autoridades sanitarias activaron filtros epidemiológicos en escuelas y guarderías.
- Centros hospitalarios reportan un incremento en las consultas por bronquiolitis y neumonía.
El Ministerio de Salud de Costa Rica emitió una alerta sanitaria nacional tras confirmar un incremento del 147% en los diagnósticos de enfermedad tipo influenza y afecciones respiratorias agudas graves durante la última semana de vigilancia epidemiológica. El repunte acelerado de casos de influenza ha presionado la capacidad operativa de las salas de emergencias y activado comités de contingencia en hospitales del sistema público de seguridad social en todo el territorio costarricense.
Curva epidemiológica y saturación de servicios ambulatorios
El boletín oficial divulgado este 17 de octubre de 2026 señala que los registros semanales pasaron de 4.820 consultas a más de 11.900 atenciones en la red de clínicas y policlínicas de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS). La mayor concentración de infecciones se focaliza en las provincias de San José, Alajuela y Heredia, donde la circulación predominante corresponde a las cepas virales de Influenza A (H1N1), virus sincitial respiratorio y adenovirus estacional.
Epidemiólogos del departamento de vigilancia advirtieron que la convergencia de la época lluviosa con la alta transmisibilidad aérea ha acelerado el contagio en aulas escolares y transporte público. Los menores de cinco años representan el 42% de las hospitalizaciones pediátricas por cuadros de bronquiolitis y dificultad respiratoria, mientras que los adultos mayores de 65 años con enfermedades crónicas preexistentes registran mayores complicaciones asociadas a neumonía bacteriana secundaria.
Para revisar otros informes sobre emergencias sanitarias y servicios asistenciales en el plano internacional, consulte también el análisis sobre las coberturas sociales y asistenciales comunitarias.
Medidas preventivas y refuerzo de inmunización comunitaria
Ante la escalada de contagios, la Dirección General de Salud instruyó a directores de centros educativos públicos y privados la aplicación estricta del protocolo de lavado de manos, desinfección de superficies y el aislamiento preventivo de estudiantes que presenten fiebre, dolor de garganta o tos persistente. De igual forma, se recomendó el uso voluntario de mascarillas en espacios cerrados con poca ventilación y en instalaciones sanitarias.
Los equipos médicos reforzaron las campañas de vacunación extramural para aplicar dosis de refuerzo a personas con diabetes, cardiopatías, obesidad mórbida e hipertensión arterial. Los especialistas insistieron en que la inmunización oportuna reduce drásticamente el riesgo de internamiento en unidades de cuidados intensivos y evita desenlaces fatales en pacientes inmunocomprometidos.
Farmacólogos y directores médicos del seguro social ordenaron una distribución extraordinaria de antivirales específicos, broncodilatadores e insumos de oxigenoterapia hacia las áreas rurales más alejadas, con el fin de evitar que pacientes con cuadros moderados deban desplazarse hacia la capital y colapsen las salas de hospitalización metropolitana.
Asimismo, los comités cantonales de salud mantendrán operativos de triaje respiratorio diferenciado en las entradas de cada centro de atención primaria, permitiendo separar oportunamente a pacientes con sintomatología viral de aquellos que asisten a consultas médicas programadas para control preventivo de enfermedades no transmisibles.
Los informes epidemiológicos completos y las directrices técnicas pueden consultarse directamente en el sitio del Ministerio de Salud de Costa Rica y a través de los boletines regionales de la Organización Panamericana de la Salud.
Las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía para evitar la automedicación, en especial el uso indiscriminado de antibióticos que no surten efecto contra patologías de origen viral y favorecen la resistencia bacteriana. Los comités de emergencias mantendrán un monitoreo diario de la disponibilidad de camas para determinar si se requieren traslados interhospitalarios o la ampliación de turnos médicos en los centros de mayor afluencia.
