- El techo de un centro educativo en la provincia de Punyab colapsó sobre las aulas.
- Equipos de rescate recuperaron los cuerpos de 27 niños y un docente de entre los escombros.
- El primer ministro paquistaní ordenó una investigación penal sobre negligencia constructiva.
Una catástrofe enluta a Pakistán este jueves 15 de octubre de 2026 tras el derrumbe repentino del tejado de una escuela primaria privada en la ciudad de Multan, en la provincia oriental de Punyab, que causó la muerte instantánea de al menos 27 escolares de entre 7 y 13 años y un maestro. Más de una treintena de menores permanecen ingresados en unidades de cuidados intensivos con politraumatismos y fracturas múltiples tras quedar sepultados bajo toneladas de concreto y vigas de acero.
Labores de búsqueda entre escombros y conmoción vecinal
El siniestro se registró durante la jornada de clases de la mañana, cuando unos 80 alumnos se encontraban rindiendo exámenes trimestrales en el salón principal del segundo piso. De acuerdo con el portavoz del servicio provincial de emergencias Rescue 1122, la estructura cedió sin previo aviso, atrapando a los ocupantes. Decenas de familiares y residentes de la zona acudieron con palas y herramientas manuales para intentar remover el material derruido antes de la llegada de la maquinaria pesada de los bomberos.
La fiscalización de obras públicas y la rendición de cuentas institucionales constituyen debates permanentes en la agenda internacional, como las discusiones parlamentarias registradas donde Feijóo defiende en Bruselas a Hernández de Cos para el BCE, evidenciando cómo el cumplimiento de los estándares normativos de seguridad resulta elemental para salvaguardar la vida pública.
Investigación por fallas estructurales y negligencia constructiva
Las primeras pesquisas periciales apuntan a graves anomalías en la edificación, construida hace más de tres décadas sin planos aprobados ni inspecciones municipales actualizadas. Las intensas lluvias monzónicas acumuladas en las semanas previas habrían provocado filtraciones severas que debilitaron los muros maestros de ladrillo y mortero deficiente. El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, emitió un decreto ordenando la detención inmediata del director del establecimiento y de los contratistas responsables.
Voceros del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) expresaron su profunda consternación y exigieron al gobierno paquistaní implementar un programa nacional urgente de auditoría de infraestructura escolar, advirtiendo que miles de escuelas rurales en el sur de Asia operan en condiciones edilicias precarias que vulneran el derecho fundamental a una educación segura.
Crisis de infraestructura en centros educativos de Asia del Sur
Organizaciones no gubernamentales locales y expertos del Banco Mundial señalan que el déficit de mantenimiento en planteles escolares del sur asiático responde a la falta de supervisión técnica de los distritos cantonales y a la proliferación de academias privadas de bajo costo que eluden las normativas de sismorresistencia. El gobierno de Punyab declaró tres días de duelo oficial en el distrito de Multan y prometió compensaciones económicas para los deudos.
Especialistas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) desplegaron brigadas de apoyo psicológico para atender a los sobrevivientes y familiares de las víctimas, remarcando la urgencia de clausurar preventivamente cualquier inmueble escolar que presente fisuras estructurales visibles.
Inspecciones municipales preventivas en recintos educativos
Las autoridades cantonales de la provincia de Punyab desplegaron brigadas de ingenieros civiles para revisar de emergencia el estado físico de más de 200 planteles educativos construidos antes del año 2000. Los comités de padres de familia y líderes comunitarios exigieron la clausura inmediata de cualquier edificación que presente hundimientos o fisuras para prevenir nuevas tragedias que enluten a la comunidad infantil.
Representantes del magisterio y líderes vecinales de Multan convocaron vigilias de oración en memoria de los estudiantes y el profesor fallecidos en el siniestro. La comunidad educativa de Punyab insiste en que la memoria de las víctimas debe traducirse en leyes estrictas que sancionen penalmente a quienes construyan centros escolares sin garantías técnicas certificadas.
