- Una picea de Noruega de 23 metros de altura y 11 toneladas arribó en camión especial al centro de Manhattan.
- El ejemplar fue donado por una familia del estado de Massachusetts tras ser seleccionado meticulosamente.
- El tradicional encendido oficial de luces con transmisión televisiva está programado para comienzos de diciembre.
- La icónica estrella de cristal Swarovski volverá a coronar la cima del abeto durante las fiestas decembrinas.
El símbolo decembrino más representativo de los Estados Unidos hizo su esperada entrada triunfal en la ciudad de Nueva York. Poco después de las 07:30 de la mañana, un convoy especial escoltado por patrullas policiales ingresó a la plaza central de Manhattan transportando el gigantesco árbol navideño del Rockefeller Center entre vítores de cientos de turistas y neoyorquinos madrugadores.
Características del monumental árbol navideño del Rockefeller Center
El ejemplar seleccionado para esta temporada es una imponente picea de Noruega que mide 23 metros de altura, pesa aproximadamente 11 toneladas y alcanza un diámetro de 15 metros en sus ramas más frondosas. El árbol fue talado y embalado cuidadosamente en una propiedad campestre antes de iniciar su recorrido terrestre de más de 300 kilómetros hacia el corazón de la Gran Manzana.
Grúas de gran tonelaje operadas por especialistas izaron el tronco sobre su base de acero permanente frente a la pista de patinaje sobre hielo. A partir de esta semana, cuadrillas de electricistas y decoradores comenzarán la instalación de más de ocho kilómetros de cables que alimentarán unas 50.000 bombillas LED multicolores de bajo consumo energético.
En la cúspide se instalará la emblemática estrella tridimensional diseñada por el arquitecto Daniel Libeskind para la firma de cristales Swarovski, la cual cuenta con tres millones de cristales brillantes y un peso superior a los 400 kilogramos, garantizando un destello inconfundible en las alturas del complejo arquitectónico.
Preparativos para el tradicional encendido de más de 50.000 luces LED
Los organizadores explicaron que, al término de la temporada festiva en enero, la madera del árbol navideño del Rockefeller Center será donada íntegramente a la organización sin fines de lucro Hábitat para la Humanidad, institución que la procesará para construir viviendas sociales destinadas a familias vulnerables en el este de los Estados Unidos.
Asimismo, la policía de Nueva York implementará rigurosos dispositivos de seguridad peatonal y controles de acceso en las inmediaciones de la Quinta Avenida para garantizar un flujo ordenado durante las semanas de mayor concurrencia de visitantes locales e internacionales.
La ceremonia del encendido, una tradición que se remonta a 1931 durante la Gran Depresión económica, congregará a millones de telespectadores internacionales y marcará el arranque indiscutible del turismo navideño en Nueva York.
El transporte del abeto requirió semanas de planificación logística conjunta entre el departamento de parques y las autoridades viales interestatales, asegurando que el recorrido no causara traumatismos de tránsito en los principales accesos a Manhattan.
Cientos de familias se congregaron en las aceras circundantes para tomar las primeras fotografías de la temporada decembrina, consolidando una tradición que reúne a varias generaciones de neoyorquinos y visitantes de todo el mundo.
Las autoridades de la ciudad de Nueva York dispusieron un operativo especial de seguridad y limpieza que involucra a cientos de servidores públicos durante las próximas semanas, previendo una afluencia masiva de viajeros procedentes de diversas naciones que eligen la plaza del Rockefeller Center como uno de los destinos turísticos más tradicionales durante las fiestas decembrinas de fin de año.
El seguimiento informativo a estos acontecimientos se complementa con la información sobre cómo el debate político en los comicios legislativos internacionales, en concordancia con los datos verificados a través de Rockefeller Center y Infobae.
