La independencia de Groenlandia y Trump se ha convertido en un tema central dentro del escenario geopolítico internacional. Groenlandia, una vasta isla del Ártico con apenas 57.000 habitantes, ha sido colocada bajo los reflectores globales. Esto ocurrió tras las reiteradas amenazas del expresidente estadounidense Donald Trump de anexarla a Estados Unidos. Sin embargo, las encuestas de opinión reflejan una realidad distinta: la mayoría de los groenlandeses rechaza de forma contundente cualquier forma de control estadounidense. Al mismo tiempo, apoya su independencia de Dinamarca.
Rechazo al control estadounidense
De acuerdo con diversos sondeos, el respaldo popular a la independencia de Groenlandia no implica un acercamiento a Washington. Por el contrario, existe una oposición casi unánime a la idea de que Estados Unidos administre o controle el territorio. Aaja Chemnitz, una de las dos representantes de Groenlandia en el Parlamento danés, ha sido clara al afirmar que Groenlandia “nunca ha estado en venta y nunca lo estará”. Además, subrayó que no se puede comprar ni un país ni a su población. Destacó a su vez el rechazo hacia Trump, lo que es parte del contexto de independencia y relación entre Groenlandia y Trump.
Autonomía, pero con límites estructurales
Desde 2009, Groenlandia cuenta con mayor autonomía gracias a la Ley de Autogobierno, la cual le otorga el derecho a convocar un referéndum de independencia. No obstante, Dinamarca sigue siendo responsable de la política exterior, la defensa y la seguridad. Este marco institucional explica por qué la independencia de Groenlandia y su relación con figuras como Trump es considerada un objetivo a largo plazo. No es una decisión inmediata.
Diferencias políticas internas
Aunque la mayoría de los partidos groenlandeses apoyan la independencia, existen discrepancias sobre el ritmo y el método para alcanzarla. Mientras el ex primer ministro Múte Egede impulsó avanzar con mayor rapidez, su sucesor, Jens-Frederik Nielsen, propone un proceso más gradual. En la discusión sobre Groenlandia, independencia y Trump juegan un papel importante. Esta relación refleja un equilibrio complejo entre el deseo de autodeterminación y la dependencia económica de Dinamarca para sostener servicios esenciales como salud y educación.
Impacto internacional y tensión diplomática
Las amenazas de Trump también han generado alarma en Europa. Dinamarca advirtió que un eventual ataque estadounidense pondría en riesgo la cohesión de la OTAN. En este contexto, la independencia de Groenlandia se vincula directamente con la estabilidad regional y la seguridad colectiva. Analistas coinciden en que los groenlandeses no desean sustituir una potencia extranjera por otra, sino ejercer un control soberano genuino sobre su futuro independiente de cualquier figura, incluyendo Trump.
En conclusión, la independencia de Groenlandia y su relación con Trump representa un debate profundo, multifacético y de largo alcance. Aquí la voluntad popular, la viabilidad económica y la presión internacional convergen de manera determinante.
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Fuente:
www.cnbc.com


