La inclusión de nueces en tu dieta diaria puede ser una estrategia sencilla para mejorar tu bienestar general y proteger la salud de tu corazón. Este alimento ha ganado reconocimiento por su perfil nutricional excepcional y por la evidencia científica que respalda sus efectos positivos sobre el organismo. En este contexto, incorporar nueces a la dieta diaria favorece la salud cardíaca de forma natural y accesible para cualquier persona.
Respaldo científico y propiedades nutricionales
El doctor Aurelio Rojas, durante una intervención especializada sobre alimentación y salud cardiovascular, afirmó que las nueces son el fruto seco con mayor respaldo científico para favorecer la salud del corazón y reducir factores de riesgo asociados a patologías graves. Según sus explicaciones, incorporar nueces a la dieta diaria favorece la salud cardíaca al actuar sobre mecanismos clave del funcionamiento orgánico.
El consumo habitual de este alimento contribuye a optimizar marcadores relacionados con el metabolismo lipídico, la respuesta inflamatoria y la estabilidad vascular. Además, aporta ácidos grasos poliinsaturados, antioxidantes y micronutrientes esenciales que colaboran en la protección de las arterias y en el equilibrio del sistema circulatorio.
Efectos sobre el colesterol y la oxidación celular
Entre los beneficios más destacados se encuentra la reducción del colesterol LDL oxidado, una sustancia directamente vinculada al aumento del riesgo de infartos e ictus. Un metaanálisis publicado en la revista American Journal of Clinical Nutrition confirmó disminuciones de hasta el 10 % en este marcador entre quienes consumen nueces de forma regular. Por tanto, incorporar nueces a la dieta diaria favorece la salud cardíaca al disminuir la acumulación de placas en las paredes arteriales.
Mejora de la regulación cardíaca
Asimismo, el especialista indicó que las nueces pueden incrementar la variabilidad de la frecuencia cardíaca. Este parámetro refleja la capacidad del corazón para adaptarse a cambios internos y externos, y depende en gran medida del equilibrio del sistema nervioso autónomo. Al modular la actividad del sistema parasimpático, este alimento ayuda a mantener una respuesta cardiovascular más estable y resistente ante situaciones de estrés.
Disminución de la inflamación sistémica
Otro efecto relevante es la reducción de la inflamación sistémica, un proceso subyacente a muchas enfermedades crónicas. Diversos ensayos clínicos han registrado descensos de entre el 10 % y el 15 % en marcadores como la proteína C reactiva ultrasensible, en personas que incluyen este fruto seco en su alimentación.
Finalmente, los datos indican que consumir de seis a ocho nueces diarias reduce en un 30 % el riesgo de episodios cardiovasculares graves frente a quienes no adoptan este hábito. Con base en estos resultados, el médico concluye que incorporar nueces a la dieta diaria favorece la salud cardíaca y representa una medida preventiva sencilla, económica y efectiva.
Fuente: El Comercio
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