La higiene de manos, intervención fundamental en salud
La higiene de manos es la intervención más importante para la seguridad del paciente. De hecho, la higiene de manos constituye la acción más eficaz y accesible para prevenir infecciones en todos los entornos de atención sanitaria. Las manos contaminadas representan la principal fuente de transmisión de infecciones asociadas a la atención en salud. Por consiguiente, practicar una correcta higiene de manos reduce de forma considerable el riesgo de propagación de agentes patógenos.
La Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud confirman que se salvan millones de vidas cada año al aplicar la higiene de manos en el momento oportuno y de manera adecuada durante toda la prestación de servicios sanitarios. Asimismo, su cumplimiento sistemático protege tanto a las personas usuarias como al personal que brinda atención. En consecuencia, fortalecer esta práctica refuerza la calidad asistencial y la confianza de la población.
Difusión de materiales y recomendaciones oficiales
Con motivo del Día Mundial de la Higiene de Manos, celebrado el 5 de mayo de este año, se elaboró cartelería renovada y alusiva al tema. Dicho material fue distribuido a todos los prestadores de salud, tanto públicos como privados, de todo el territorio nacional. Su propósito es recordar los pasos correctos y promover el hábito constante de la higiene de manos.
Adicionalmente, el Ministerio de Salud Pública ha puesto a disposición el material en formato digital. De este modo, puede difundirse en pantallas institucionales, sitios web y redes sociales. Se busca facilitar el acceso a pautas claras para que cualquier persona pueda conocer y aplicar la higiene de manos correctamente en su vida cotidiana. El documento descargable detalla los procedimientos de lavado con agua y jabón, así como la desinfección con productos a base de alcohol.
Pasos recomendados para una higiene correcta
El lavado completo con agua y jabón debe durar entre 40 y 60 segundos. En primer lugar, se mojan las manos y se aplica jabón suficiente para cubrir toda la piel. Seguidamente, se frotan las palmas, el dorso, los espacios entre los dedos, el dorso de los dedos, los pulgares y las puntas de los dedos con movimientos rotatorios. Posteriormente, se enjuaga, se seca con toalla desechable y se cierra el grifo usando esa misma toalla. Por otra parte, la desinfección con preparados alcohólicos requiere entre 20 y 30 segundos y sigue una secuencia semejante de frotado. En ambos casos, cubrir todas las zonas es esencial para lograr una higiene de manos eficaz.
En conclusión, la higiene de manos es una acción sencilla, económica y determinante para proteger la salud colectiva. Su práctica extendida y rigurosa contribuye a disminuir la carga de enfermedades transmisibles y a mejorar la seguridad en todos los espacios de atención.
Fuente: MSPU
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