- Cerca de 8.000 feligreses colmaron el coliseo Voltaire Paladines Polo en Guayaquil.
- El cardenal Luis Gerardo Cabrera presidió la misa junto a 150 sacerdotes diocesanos.
- Se conmemoró el centenario de la celebración litúrgica instituida en octubre de 1926.
- Delegaciones de Daule, Durán, Samborondón y Santa Elena acudieron a la cita católica.
En una emotiva y multitudinaria jornada de fe católica, los cien años de devoción a Cristo Rey reunieron a cerca de 8.000 feligreses procedentes de diversas parroquias en el coliseo Voltaire Paladines Polo al norte del puerto principal.
Misa solemne: cien años de devoción a Cristo Rey en Guayaquil
La solemne eucaristía de acción de gracias fue presidida por el cardenal Luis Gerardo Cabrera, arzobispo de Guayaquil, quien estuvo acompañado por más de 150 sacerdotes de la curia diocesana. El encuentro conmemoró el centenario de la instauración de esta fiesta litúrgica instituida en 1926, congregando a delegaciones llegadas desde cantones aledaños como Daule, Durán, Samborondón y la península de Santa Elena. Para mayores referencias documentales, puede consultarse el comunicados de la Arquidiócesis de Guayaquil en sus plataformas oficiales.
Durante la ceremonia por los cien años de devoción a Cristo Rey, monseñor Cabrera exhortó a los creyentes a traducir la piedad religiosa en obras concretas de caridad y ayuda hacia los sectores más necesitados y desprotegidos de la sociedad ecuatoriana. Asimismo, este medio ofrece seguimiento continuo a través de sus actualidad urbana y acontecimientos en Guayaquil para la ciudadanía.
Mensaje pastoral y participación comunitaria en el puerto principal
En la dinámica urbana de Guayaquil, las celebraciones masivas y las conmemoraciones religiosas movilizan a delegaciones procedentes de diversos cantones de la cuenca baja del Guayas, fortaleciendo el tejido comunitario y la memoria colectiva. Las autoridades locales y los comités organizadores despliegan planes de contingencia que involucran a cuerpos de seguridad, paramédicos y brigadas de voluntarios para garantizar el orden en recintos cerrados.
Asimismo, la concurrencia a estos actos multitudinarios dinamiza la actividad económica en los alrededores de los escenarios, fomentando el comercio minorista, el transporte formal y los servicios gastronómicos tradicionales. Representantes cívicos resaltan que estas jornadas de recogimiento y encuentro familiar constituyen un valioso espacio de cohesión social para promover la solidaridad y la convivencia pacífica en el puerto principal.
Por consiguiente, las distintas agrupaciones parroquiales y los movimientos apostólicos intensifican sus programas de acompañamiento social y pastoral en sectores suburbanos de Guayaquil. La integración de los jóvenes en proyectos formativos y la asistencia directa a familias de escasos recursos económicos representan los pilares fundamentales que sustentan el compromiso comunitario de la Iglesia católica en la provincia del Guayas.
Asimismo, la coordinación entre la Arquidiócesis y los organismos de socorro permitió brindar atención preferencial a los adultos mayores y feligreses con movilidad reducida que acudieron a venerar la imagen consagrada. Los organizadores reiteraron que estas convocatorias masivas fortalecen los valores de paz y fraternidad en momentos en que el país demanda unidad y esperanza colectiva.
Por otra parte, analistas y especialistas en políticas públicas destacan que la oportuna difusión de información verificable y el seguimiento riguroso de estos acontecimientos permiten a la ciudadanía formarse un criterio fundamentado sobre los desafíos sociales, económicos y culturales que enfrenta el país y la comunidad internacional.
Fuente original y documentación de referencia: reportaje de comunidad en El Universo.
