La salud constituye el sexto rubro más significativo dentro de los desembolsos económicos de los hogares ecuatorianos, según datos oficiales de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares Urbanos y Rurales (ENIGHUR) 2024-2025. Este estudio, elaborado por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Inec), revela patrones claros sobre cómo las familias asignan sus recursos para cubrir necesidades médicas, y confirma que el 57% del gasto en salud de los ecuatorianos se destina a la compra de medicamentos.
El informe, presentado en mayo de 2026 después de doce años desde la última medición, recopiló información detallada de 35.398 hogares en todo el territorio nacional. De este modo, se obtuvieron datos representativos que permiten comprender la realidad económica en materia sanitaria del país. En términos globales, las familias ecuatorianas invierten mensualmente 269,4 millones de dólares en salud, cifra que equivale al 7,7 % del gasto corriente nacional, el cual alcanza los 3.506 millones de dólares al mes.
Principales rubros dentro del gasto sanitario
El 57% del gasto en salud de los ecuatorianos se destina a la compra de medicamentos, un porcentaje que supera ampliamente a otras categorías de atención médica. Por ejemplo, los servicios de atención ambulatoria representan el 22,39 % de los recursos, mientras que la atención a pacientes internos alcanza el 11,88 %. Por su parte, otros servicios complementarios de salud absorben únicamente el 7,94 % del presupuesto familiar asignado a este ámbito.
Esta distribución muestra una característica particular del sistema sanitario en Ecuador: la adquisición de fármacos es la prioridad económica más fuerte. Además, se ha identificado que aproximadamente una quinta parte de todas las compras de medicamentos se concentra en dos grupos principales: vitaminas y productos para tratar trastornos del sistema digestivo o problemas intestinales.
Por otro lado, Ecuador se sitúa entre los países con las tasas más altas de automedicación en América Latina. Este comportamiento influye directamente en las cifras mencionadas, ya que muchas personas optan por adquirir fármacos sin asesoría profesional previa, incrementando la demanda y el gasto en este rubro específico.
Diferencias entre zonas urbanas y rurales
Existen variaciones importantes al analizar los datos según el tipo de territorio. Las áreas rurales destinan una proporción mayor de su presupuesto total a la salud en general y a los medicamentos en particular. Allí, el 9,26 % del gasto corriente se dirige a temas sanitarios, y de ese monto, el 5,59 % corresponde exclusivamente a la compra de medicinas.
En contraste, en las zonas urbanas estos porcentajes son ligeramente menores: el 7,38 % del gasto corriente se asigna a salud, y el 4,44 % se usa para adquirir fármacos. Estas diferencias pueden explicarse por factores como el acceso limitado a centros de salud en zonas alejadas, lo que obliga a las familias a recurrir más frecuentemente a la compra de medicamentos como primera medida de atención.
Variaciones provinciales: ¿dónde se gasta más?
Al desglosar la información por regiones, Pichincha, Guayas y Manabí son las provincias con mayor volumen de recursos invertidos en salud y medicamentos. Sin embargo, al medir el gasto en relación con el presupuesto total de los hogares, la situación cambia notablemente.
En provincias como Bolívar y Loja, el gasto en salud representa más del 10 % del gasto corriente familiar, alcanzando cifras del 10,60 % y 10,82 % respectivamente. También en Zamora Chinchipe se registran índices similares, donde las familias destinan una parte muy significativa de sus ingresos a cubrir necesidades médicas.
En términos absolutos, Pichincha lidera con 67 millones de dólares mensuales en salud, de los cuales 34 millones se usan solo en medicinas. Galápagos, aunque es la provincia más pequeña, presenta datos interesantes: invierte 802.063 dólares mensuales en salud, y 334.118 dólares en fármacos. Al considerar la cantidad de habitantes, el gasto promedio por persona en Galápagos es de 28,06 dólares al mes, mientras que en Pichincha es de 21,71 dólares.
Estos datos confirman que el 57% del gasto en salud de los ecuatorianos se destina a la compra de medicamentos, y que esta tendencia es transversal en todo el país, aunque con matices importantes según la ubicación geográfica y las condiciones socioeconómicas de cada zona. La información recopilada por el Inec permite identificar estas realidades y aporta elementos clave para el diseño de políticas públicas que mejoren el acceso y la calidad de la salud en Ecuador.
Fuente: Primicias
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