El primer gran tropiezo del plan energético del Gobierno ya se hizo evidente. La fallida contratación de una nueva termoeléctrica en Cañar encendió las alertas sobre el riesgo de un déficit eléctrico en Ecuador, justo cuando el país busca evitar nuevos apagones durante el estiaje previsto para finales de 2026.

Elecaustro declara desierto contrato clave para nueva termoeléctrica
El proceso de contratación para la construcción de la central termoeléctrica El Descanso III, ubicada en la provincia de Cañar, fue declarado desierto el 27 de abril de 2026 por parte de Elecaustro.
Este proyecto formaba parte del plan urgente del Gobierno para incorporar más de 1.600 megavatios (MW) de generación eléctrica adicional y reducir el riesgo de una nueva crisis energética.
La planta debía aportar 20 MW al sistema nacional y estaba previsto que comenzara a operar en diciembre de 2026. El presupuesto destinado para esta obra era de USD 32,6 millones.
Dos oferentes fueron descalificados por incumplimientos
Según el Portal de Compras Públicas, dos consorcios presentaron ofertas para ejecutar la obra: Sino Andean Energy y GD Energía y Obras.
Sin embargo, ambos fueron descalificados por no cumplir con los requisitos establecidos dentro del proceso de contratación, según el informe oficial de resultados emitido por Elecaustro.
Esto provocó que el proceso terminara sin adjudicación, generando un fuerte retraso en uno de los proyectos considerados estratégicos para enfrentar el déficit eléctrico.
Sercop detectó irregularidades durante el proceso
Además de los problemas con los oferentes, el Servicio Nacional de Contratación Pública (Sercop) identificó varias observaciones e irregularidades en el proceso.
Entre los principales hallazgos se encontró que Elecaustro no respondió todas las preguntas formuladas por los interesados, además de no especificar correctamente los instrumentos que debían presentar los oferentes para acreditar requisitos relacionados con equipo mínimo y personal técnico.
También se detectó que las especificaciones técnicas no contenían secciones básicas obligatorias y que el estudio de mercado no contaba con firma de responsabilidad.
En total, fueron nueve observaciones que pusieron bajo cuestionamiento la transparencia y solidez técnica del proceso.
Elecaustro defendió el proceso, pero no evitó el revés
Aunque Elecaustro respondió al Sercop rechazando los cuestionamientos y defendiendo la legalidad del procedimiento, esto no fue suficiente para evitar que el contrato terminara fracasando.
Finalmente, la falta de cumplimiento por parte de los oferentes y las observaciones técnicas derivaron en la declaratoria de proceso desierto, marcando el primer revés importante para el plan energético del Ejecutivo.
Celec mantiene otros procesos para sumar generación
Mientras tanto, la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec) continúa avanzando con otros procesos para reforzar la generación eléctrica.
Desde inicios de abril de 2026, lanzó cinco procesos de contratación para el arrendamiento de plantas de generación a diésel, con contratos de operación por 24 meses.
La mayoría de estas plantas deberían entrar en funcionamiento en agosto de 2026 y aportarían en conjunto 145 MW al sistema.
Además, existe un proceso adicional para incorporar 60 MW en la central Salitral, aunque todavía no ha sido presentado oficialmente para contratación.
El riesgo de déficit eléctrico sigue creciendo
Todo esto ocurre en medio de un aumento sostenido de la demanda eléctrica nacional.
Según un informe de Cenace de enero de 2026, Ecuador podría enfrentar un déficit energético cercano a los 1.500 megavatios durante el estiaje previsto entre octubre de 2026 y marzo de 2027.
A esto se suma la caída sostenida del embalse de Mazar desde el 20 de abril, una señal que vuelve a encender las alarmas sobre la vulnerabilidad del sistema hidroeléctrico del país.
La preocupación por nuevos apagones vuelve al escenario
El fracaso de este contrato no solo representa una demora administrativa, sino una advertencia sobre la fragilidad del sistema energético ecuatoriano.
Si no se concretan a tiempo los nuevos proyectos de generación y no se refuerza la planificación energética, el país podría enfrentar nuevamente cortes de luz y restricciones eléctricas, afectando a hogares, empresas y sectores productivos.
La presión ahora está en acelerar las contrataciones pendientes y garantizar que los nuevos proyectos sí lleguen a operar antes del próximo estiaje.
Fuente: Primicias
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