El envejecimiento poblacional avanza a ritmo acelerado en todo el mundo. A su vez, la demencia se proyecta como uno de los mayores retos sanitarios de las próximas décadas. En este contexto, América Latina presenta hoy una de las investigaciones más relevantes realizadas en la región sobre salud cerebral y prevención del deterioro cognitivo.
Los resultados del ensayo LatAm-FINGERS se publican en The Lancet, una de las revistas médicas de mayor prestigio internacional. También se presentan simultáneamente en la Conferencia Internacional de la Asociación de Alzheimer 2026 (AAIC), el encuentro científico más importante del mundo dedicado al estudio de esta enfermedad y otras demencias.
Un esfuerzo colaborativo sin precedentes
Por primera vez, once países trabajaron durante dos años bajo un mismo protocolo científico. El objetivo era responder una pregunta que preocupa a muchas sociedades: ¿es posible actuar sobre hábitos cotidianos para proteger la salud cerebral antes de que aparezcan síntomas de deterioro?
La respuesta es alentadora. El estudio demostró que una intervención combinada y sostenida sobre factores modificables mejora la cognición en adultos mayores con riesgo de demencia. No se trata de acciones aisladas, sino de un abordaje integral.
Cinco pilares para mejorar la salud cerebral
LatAm-FINGERS comprobó que trabajar simultáneamente en cinco áreas produce beneficios significativos. Estas son: actividad física regular, alimentación equilibrada, control de factores de riesgo cardiovascular, entrenamiento cognitivo y fomento de la socialización.
A diferencia de recomendaciones generales, esta estrategia es estructurada, duradera y adaptada a la cultura y realidad de cada comunidad latinoamericana. Gracias a ello, logró mejoras cognitivas un 55% superiores a las observadas con consejos habituales de salud.
El ensayo incluyó a 1.065 personas de entre 60 y 77 años. Provienen de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Perú, República Dominicana y Uruguay. El 82,3% completó el seguimiento de dos años.
“Tenemos evidencia propia de que prevenir el deterioro cognitivo es posible”, explicó la doctora Lucía Crivelli, investigadora principal. “La prevención no es una recomendación suelta, sino una intervención integral adaptada a nuestra región”.
Las mejoras se notaron tanto en la cognición general como en funciones específicas: memoria, atención y capacidades ejecutivas. Los investigadores aclaran que esto no significa que la demencia se pueda evitar totalmente, pero sí que existen medidas efectivas para preservar la salud cerebral.
Evidencia hecha en América Latina
Hasta ahora, la mayor parte de la información científica venía de Europa o Estados Unidos. El valor único de LatAm-FINGERS es que genera datos rigurosos en poblaciones históricamente poco representadas en estudios internacionales.
Este trabajo también deja una red regional de colaboración, protocolos estandarizados y equipos capacitados. A futuro, los participantes serán seguidos cuatro años más para ver si los beneficios se mantienen. Todo esto abre la puerta a nuevas políticas públicas y programas comunitarios que protejan la salud cerebral de forma accesible y sostenible.
Fuente: Infobae
Ver más: 5 formas en que la fibra puede ayudar a la salud, según la ciencia
