El uso del dinero en efectivo sigue siendo un termómetro clave para medir el grado de modernización financiera de los países. En el caso de Ecuador, el Forex Cash Index 2025 revela una realidad mixta. Aunque el país ha avanzado en la adopción de pagos electrónicos, el 40% de las transacciones económicas todavía se realiza con billetes y monedas. Esto lo ubica en el puesto 81 de un ranking global de 122 economías. Esta posición lo sitúa en un punto intermedio entre las economías altamente dependientes del efectivo. También se encuentra entre aquellas casi totalmente digitalizadas.

Un indicador que refleja hábitos de pago y desarrollo financiero
El Forex Cash Index es un indicador internacional que estima qué proporción de las transacciones diarias se realiza en efectivo. Para su elaboración se utilizan datos de fuentes como Statista, Numbeo, bancos centrales y organismos internacionales. El resultado es una radiografía global que permite comparar hábitos de pago, niveles de bancarización e inclusión financiera.
En este contexto, Ecuador aparece como una economía en transición. El uso del efectivo ya no es tan dominante como en otros países de América Latina, pero sigue teniendo un peso relevante en la vida cotidiana. Especialmente en sectores informales y zonas rurales.
Ecuador frente a América Latina: menos efectivo, pero con brechas
Con un 40% de uso de efectivo, Ecuador se sitúa por debajo de países latinoamericanos que mantienen una fuerte dependencia del dinero físico. México y Jamaica, por ejemplo, registran un 80%, mientras que Colombia alcanza el 70%. Estas cifras evidencian que, incluso en economías con cierto grado de desarrollo, el efectivo continúa siendo el principal medio de pago.
El caso ecuatoriano sugiere avances importantes en bancarización y en la adopción de transferencias electrónicas, tarjetas y billeteras digitales, sobre todo en áreas urbanas y en el comercio formal. No obstante, el porcentaje aún elevado de efectivo revela persistentes brechas de acceso a servicios financieros. Además, los niveles de informalidad laboral limitan una digitalización más acelerada.
Dónde sigue reinando el efectivo en Ecuador
A pesar del crecimiento de los pagos digitales, el dinero físico sigue siendo indispensable en varios segmentos de la economía ecuatoriana. Mercados populares, transporte público, pequeños comercios y comunidades rurales continúan operando mayoritariamente en efectivo. Esto ocurre por falta de infraestructura tecnológica, costos de transacción o desconfianza en los sistemas digitales.
Este fenómeno no solo responde a factores económicos, sino también culturales. Para muchos ciudadanos, el efectivo sigue siendo percibido como un medio de pago más seguro y fácil de controlar en el día a día.
Los extremos del ranking global
El Forex Cash Index 2025 muestra contrastes marcados a nivel mundial. En el extremo superior se encuentran economías muy pobres o con sistemas financieros frágiles, donde el efectivo es casi el único medio de pago. Myanmar lidera el ranking con un 98%, seguido por Etiopía y Gambia (95%), además de Pakistán, Camboya, Laos y Nepal (90%).
En el otro extremo están las economías más digitalizadas del planeta. Australia, Suecia y Noruega registran alrededor del 10% de uso de efectivo, mientras que Dinamarca se sitúa en el 12%. En estos países, la alta conectividad, la penetración de teléfonos inteligentes y la confianza en los sistemas financieros digitales han reducido el uso del efectivo a niveles mínimos.
¿Qué significa el puesto 81 para el país?
Ocupar el puesto 81 implica que Ecuador no es una economía altamente dependiente del efectivo, pero tampoco una sociedad plenamente digital. Frente a países con menor uso de efectivo como Uruguay (30%), Brasil (22%) o Australia (10%), el país aún enfrenta desafíos importantes en inclusión financiera. Además, hay retos en interoperabilidad de pagos y reducción de la informalidad.
Sin embargo, la posición también refleja avances estructurales: mayor acceso a cuentas bancarias, crecimiento de las billeteras electrónicas y un uso cada vez más extendido de transferencias digitales. Estos cambios tienen impactos positivos. Por ejemplo, la reducción de costos operativos para los comercios, mayor trazabilidad para el Estado y mejores condiciones para la formalización económica.
Implicaciones para ciudadanos, empresas y viajeros
El índice también funciona como una guía práctica. Para empresas y turistas, Ecuador es un país donde el efectivo sigue siendo necesario para gastos cotidianos en ciertos sectores, pero donde los pagos electrónicos son cada vez más aceptados, especialmente en ciudades y establecimientos formales.
El periodista y analista económico Sebastián Angulo resume el desafío: “El posicionamiento de Ecuador como una economía con menor dependencia del efectivo frente a buena parte de América Latina refuerza una tendencia estructural: mayor bancarización y adopción de pagos electrónicos. El reto no es eliminar el efectivo, sino cerrar las brechas regionales y de inclusión donde el dinero físico sigue siendo dominante”.
Un camino de transición, no de eliminación
La experiencia internacional muestra que la reducción del uso de efectivo no ocurre de forma abrupta, sino como resultado de políticas sostenidas de inclusión financiera, educación digital y confianza en el sistema. Para Ecuador, el desafío no está en erradicar el dinero físico. Está en garantizar que los beneficios de la digitalización lleguen a todos los sectores de la sociedad.
Mientras tanto, el 40% de uso de efectivo confirma que el país avanza hacia lo digital. Sin embargo, aún mantiene un pie firme en la economía tradicional basada en billetes y monedas.
Fuente: La Hora
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