La eliminación de la selección ecuatoriana del Mundial puede generar tristeza, frustración o decepción entre muchos niños que siguieron el torneo con entusiasmo. Sin embargo, más allá del resultado deportivo, este tipo de experiencias representa una valiosa oportunidad para que las familias conversen sobre la resiliencia, una habilidad fundamental para la vida. Comprender que no siempre se gana, que los errores forman parte del camino y que las dificultades pueden convertirse en oportunidades de crecimiento son aprendizajes que trascienden el fútbol y acompañarán a los niños en su desarrollo personal, académico y social.
De acuerdo con la Asociación Americana de Psicología (APA), la resiliencia es la capacidad de adaptarse positivamente frente a la adversidad, el estrés o situaciones difíciles. Esta habilidad no es innata, sino que puede desarrollarse desde la infancia mediante experiencias cotidianas y el acompañamiento de los adultos.
«Las situaciones que generan frustración, como la derrota de un equipo favorito, pueden convertirse en momentos muy valiosos para conversar con los niños sobre cómo gestionar sus emociones, aceptar que los resultados no siempre dependen de nosotros y comprender que cada dificultad deja un aprendizaje», explica Karen Yépez Directora de aprendizaje de Innova Schools.
¿Por qué es importante enseñar resiliencia desde la infancia?
Desarrollar resiliencia desde la infancia permite que los niños aprendan a manejar la frustración de forma saludable, fortalezcan su autoestima y confianza para enfrentar nuevos retos, desarrollen habilidades para resolver problemas y se adapten mejor a los cambios. Además, les ayuda a comprender que equivocarse o perder forma parte del proceso de aprendizaje y que los desafíos escolares o personales pueden afrontarse con mayor equilibrio emocional. “En un contexto donde niños, niñas y adolescentes enfrentan cambios constantes, fortalecer estas competencias resulta tan importante como el desarrollo académico”, afirma Yépez.
Con el objetivo de fortalecer esta habilidad durante las vacaciones, la especialista comparte las siguientes recomendaciones:
- Validar las emociones sin minimizarlas: Si el niño se siente triste o frustrado por la eliminación de Ecuador (u otra de sus selecciones favoritas), es importante escuchar cómo se siente antes de intentar cambiar su estado de ánimo. Frases como «entiendo que estés decepcionado» ayudan a que aprenda a reconocer y expresar sus emociones.
- Cambiar el foco del resultado al aprendizaje: Más allá del marcador, es una oportunidad para conversar sobre el esfuerzo, la preparación, el trabajo en equipo y la perseverancia que requiere cualquier meta importante.
- Compartir historias de superación: Recordar deportistas, científicos, artistas o personas cercanas que enfrentaron fracasos antes de alcanzar sus objetivos ayuda a demostrar que los tropiezos forman parte del crecimiento.
- Promover desafíos durante las vacaciones: Aprender una habilidad nueva, practicar un deporte, leer un libro más complejo o realizar proyectos familiares permite que los niños experimenten pequeños retos y aprendan a persistir cuando algo no resulta a la primera.
- Dar el ejemplo: Los niños aprenden principalmente observando a los adultos. Mostrar cómo manejar con calma una dificultad cotidiana, reconocer errores y buscar soluciones transmite herramientas prácticas para afrontar la adversidad.

Las vacaciones también educan
El receso escolar representa un momento ideal para fortalecer habilidades socioemocionales que muchas veces no se trabajan de forma explícita en la rutina diaria. Conversar sobre las emociones, compartir tiempo en familia y vivir nuevas experiencias contribuye a formar niños más seguros, empáticos y preparados para enfrentar los desafíos del futuro.
«Educar no consiste únicamente en enseñar contenidos académicos. También implica preparar a los niños para afrontar las dificultades con optimismo, aprender de los errores y seguir adelante con confianza. Esa capacidad será una de las competencias más importantes para su vida«, concluye la especialista.
En línea con este propósito, Innova Schools promueve un modelo educativo que sitúa al estudiante en el centro del aprendizaje, integrando el desarrollo de habilidades socioemocionales con la formación académica, para preparar ciudadanos capaces de adaptarse a los cambios y desenvolverse con éxito en un mundo en constante transformación.
Ver más: Celeste Amarilla se mofa de Kylian Mbappé tras la eliminación de Francia en el Mundial 2026
