Ejército Ecuatoriano destruyó dos campamentos en la provincia de Sucumbíos, en la frontera norte con Colombia. El operativo se ejecutó en las riberas del río San Miguel. Además, la intervención confirmó la presencia de estructuras armadas irregulares en esta zona estratégica.
Según información oficial, los campamentos clandestinos funcionaban como puntos de descanso y abastecimiento. Las instalaciones eran utilizadas por disidencias de las FARC. Por lo tanto, el hallazgo refuerza las alertas sobre una plataforma criminal activa en territorio fronterizo.
Hallazgos y material incautado
Durante la operación, el Ejército Ecuatoriano destruyó dos campamentos y decomisó una granada tipo RPG. Este artefacto posee capacidad para impactar vehículos blindados y estructuras. Asimismo, tiene un alcance aproximado de 500 metros.
En el sitio también se encontraron medicinas e insumos encaletados. Estos elementos evidencian una logística organizada y sostenida. En consecuencia, las autoridades consideran que el área servía como enclave operativo.
El hecho no constituye un evento aislado. Más bien, confirma que el territorio funciona como corredor estratégico para actividades ilícitas transnacionales.

Frontera estratégica y economías ilegales
La provincia de Sucumbíos concentra una extensa franja limítrofe con Colombia. Limita con los departamentos de Nariño y Putumayo. Además, integra una zona con alta permeabilidad territorial.
De los 580 kilómetros de frontera binacional, 19 de los 95 pasos clandestinos identificados se ubican en esta jurisdicción. Por ello, confluyen dinámicas de narcotráfico, minería ilegal y tráfico de armas.
En esta franja también se articulan rutas hacia el océano Pacífico. Por lo tanto, la zona adquiere relevancia geoestratégica dentro de las economías ilícitas.
Antecedentes recientes en la zona
Semanas atrás, el 12 de enero, fuerzas de seguridad desarticularon una estructura de los Comandos de la Frontera en Tierras Unidas y Farfán. Hubo dos personas liberadas y un guerrillero abatido.
Posteriormente, el 15 de enero, se erradicó una hectárea con 10.000 plantas de coca en Putumayo. Además, el 22 de febrero se neutralizó minería ilegal en Gonzalo Pizarro. El 25 de febrero se detectaron acoples clandestinos con 3.500 galones de combustible en Shushufindi.
En consecuencia, cuando el Ejército Ecuatoriano destruyó dos campamentos, confirmó la persistencia de estructuras criminales. Sucumbíos no solo es un paso de cocaína. Es, además, una plataforma logística transnacional donde convergen disidencias colombianas y bandas ecuatorianas.
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