En medio del silencio de las autoridades energéticas, Ecuador pagó USD 71 millones por generadores que no sirven en el proyecto termoeléctrico Esmeraldas Tres. La empresa uruguaya Austral Technical Management (ATM) abandonó la obra hace 47 días. Lo que dejó es un cementerio de equipos inservibles y oxidados que nunca cumplieron su función de aportar energía al Sistema Nacional Interconectado.
El Estado ecuatoriano esperaba que estos generadores aportaran entre 90 y 150 megavatios al sistema eléctrico nacional. Sin embargo, la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec) guarda silencio sobre este fracaso millonario. Además, no existe información oficial sobre los procedimientos legales para terminar unilateralmente el contrato con la compañía uruguaya.
Abandono total de la obra después de años de incumplimientos
ATM abandonó completamente el proyecto Esmeraldas Tres sin explicar las causas de su partida. Desde el inicio del contrato ya eran evidentes los problemas de magnitud considerable. También se registraron incumplimientos técnicos y de plazos que hacían prever dificultades. El Gobierno contrató a una empresa poco confiable para un proyecto estratégico nacional.
La central termoeléctrica Esmeraldas tiene un sistema de almacenamiento de combustible con cuatro tanques. Estos están completamente abandonados y corroídos por falta de mantenimiento. Igualmente, existe una subestación elevadora con transformadores que apenas funcionó durante las etapas de prueba inicial. Ecuador pagó USD 71 millones por generadores que no sirven y que hoy representan una pérdida total para el erario público.
Informe técnico revela graves fallas en los equipos instalados
El informe técnico de Celec detalla cómo los técnicos de ATM desguazaban motores funcionales. Lo hacían para ocupar sus piezas en los primeros 16 grupos electrógenos que operaban parcialmente. En otro grupo de generadores están verificadas fallas estructurales en los alternadores. Estos no giran ni siquiera con procedimientos manuales de emergencia.
Las fallas en las bombas de aceite, sensores y empaques no permitieron un encendido continuo. Por el contrario, hay derrames constantes de aceite que provocan oxidación acelerada de los equipos. Los viejos generadores fueron vendidos al Estado como nuevos, en una operación cuestionable. Así, Ecuador pagó USD 71 millones por generadores que no sirven para el propósito energético nacional.
Incompatibilidades técnicas graves detectadas en los sistemas
El informe ahonda también en las incompatibilidades técnicas graves del proyecto Esmeraldas Tres. Presentan problemas 32 generadores de los 48 configurados para 50 Hz. Sin embargo, los motores operan a 60 Hz, una incompatibilidad fundamental. Esta diferencia técnica hace imposible la operación sincronizada con el Sistema Nacional Interconectado ecuatoriano.
ATM acumuló desfases operativos y multas millonarias hasta convertir este proyecto en un fracaso total. Las autoridades no dicen una sola palabra sobre este desastre energético y financiero. Además, Ecuador pagó USD 71 millones por generadores que no sirven sin que exista rendición de cuentas clara. Ahora se busca viabilizar la terminación unilateral del contrato, un procedimiento del que tampoco se conoce avance concreto.
Estado busca terminar contrato mientras los equipos se oxidan
Informes de la Contraloría General del Estado señalan un perjuicio de USD 140 millones. Esta cifra incluye contratos energéticos con Progen y Austral Technical Management combinados. El caso de Esmeraldas Tres representa más de la mitad de estas pérdidas millonarias para el erario.
Celec perdió previamente un arbitraje contra ATM, la empresa que nunca entregó la termoeléctrica funcional. Este antecedente complica aún más la situación legal del Estado ecuatoriano. Mientras tanto, los 48 generadores continúan su deterioro acelerado en las instalaciones abandonadas de Esmeraldas.
Finalmente, mientras Ecuador pagó USD 71 millones por generadores que no sirven, el país enfrenta crisis energéticas recurrentes. La ciudadanía sufre racionamientos eléctricos mientras equipos pagados se oxidan sin funcionar. Este caso evidencia la necesidad urgente de transparencia y rendición de cuentas en proyectos estratégicos nacionales. Las autoridades energéticas deben explicar cómo permitieron que Ecuador pagó USD 71 millones por generadores que no sirven y qué medidas tomarán para recuperar estos recursos públicos malgastados.
Te puede interesar:
Organizaciones sociales exigen justicia a un año del caso de los cuatro niños de Las Malvinas
Fuente:
ecuavisa