Envíos agrícolas hacia mercados de Europa y Norteamérica registran cifras récord impulsadas por la alta demanda de arándanos, maracuyá y pitahaya ecuatoriana.
- El cultivo tecnificado de aguacate Hass ha encontrado condiciones agroclimáticas excepcionales en provincias como Pichincha, Imbabura, Carchi, Tungurahua y Santa Elena.
- El arándano azul ecuatoriano se ha consolidado como otra de las grandes sorpresas del agro moderno.
- La alta concentración de antioxidantes, el tamaño uniforme del fruto y la resistencia al transporte marítimo han abierto las puertas a pedidos a gran escala de supermercados internacionales.
El sector agroexportador de Ecuador cerró el primer semestre del año con un crecimiento histórico en los envíos internacionales de frutas no tradicionales, impulsado por una notable expansión en las ventas de aguacate de la variedad Hass, arándanos, maracuyá y pitahaya amarilla hacia los exigentes mercados de la Unión Europea, Estados Unidos y países de Oriente Medio. El volumen consolidado de envíos experimentó un incremento superior al 38% en comparación con el periodo previo.
Auge de la variedad Hass en valles andinos y subtropicales
El cultivo tecnificado de aguacate Hass ha encontrado condiciones agroclimáticas excepcionales en provincias como Pichincha, Imbabura, Carchi, Tungurahua y Santa Elena. La privilegiada luminosidad ecuatorial y la riqueza volcánica de los suelos permiten obtener frutos con alto contenido de materia seca y sabor intenso, características altamente valoradas por distribuidores gourmet de España, Países Bajos y Alemania.
La Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor) destacó que la apertura de nuevos protocolos fitosanitarios por parte de la Agencia de Regulación y Control Fito y Zoosanitario (Agrocalidad) facilitó el ingreso directo de contenedores refrigerados sin trabas arancelarias, posicionando al aguacate nacional como un rubro emergente capaz de diversificar la tradicional oferta exportable del país.
Arándanos y frutos rojos conquistan el mercado exterior
El arándano azul ecuatoriano se ha consolidado como otra de las grandes sorpresas del agro moderno. Productores locales han implementado tecnología de riego por goteo computarizado y cultivos en sustrato bajo invernadero que permiten cosechar fruta fresca prácticamente durante todas las semanas del año, logrando abastecer ventanas comerciales en Norteamérica cuando la producción de otros países del hemisferio disminuye.
La alta concentración de antioxidantes, el tamaño uniforme del fruto y la resistencia al transporte marítimo han abierto las puertas a pedidos a gran escala de supermercados internacionales. Decenas de familias campesinas y medianos productores han transitado de cultivos tradicionales de subsistencia a la producción especializada de berries con contratos de compra asegurados.
Generación de empleo rural y perspectivas de crecimiento
La expansión de la canasta frutícola no tradicional tiene un impacto social directo en el campo ecuatoriano al demandar mano de obra intensiva para labores de poda, cosecha manual delicada y empaque en plantas de frío certificadas. Miles de plazas de trabajo formal, principalmente ocupadas por mujeres rurales, han dinamizado la economía de comunidades agrícolas vulnerables.
El Ministerio de Producción y Comercio Exterior adelantó que continuará fortaleciendo las misiones comerciales internacionales y la presencia de la marca país en ferias agrícolas mundiales como Fruit Logistica en Berlín. Con calidad, inocuidad y sostenibilidad ambiental, el agro ecuatoriano ratifica su liderazgo indiscutible en las mesas del mundo entero.
