El Gobierno ecuatoriano dio un paso clave para garantizar el suministro eléctrico del país al anunciar el inicio de la contratación de 920 megavatios (MW) de generación térmica, una estrategia que apunta a reducir la dependencia de factores climáticos y fortalecer la capacidad energética nacional.

Una estrategia para asegurar energía confiable
El plan, ejecutado por el Ministerio de Ambiente y Energía (MAE) junto con la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec EP), busca ampliar el parque termoeléctrico del país. La meta es responder al crecimiento sostenido de la demanda eléctrica y evitar riesgos de desabastecimiento.
Inversión millonaria en arrendamiento y compra
La hoja de ruta contempla dos pilares fundamentales. Por un lado, el arrendamiento de generación de rápida instalación, que aportará 525 MW con una inversión de 315,54 millones de dólares. Por otro, la compra de equipos propios y reposición de maquinaria en varias centrales del país, con una inversión adicional de 381,30 millones de dólares, sumando 395 MW más.
Modernización de centrales eléctricas
Entre las instalaciones que serán fortalecidas están Esmeraldas III y IV, Durán, Santa Elena II, Quevedo II, Guangopolo I, Jivino, así como unidades en Machala y Miraflores. Estas acciones permitirán reemplazar equipos que ya cumplieron su vida útil y mejorar la eficiencia del sistema.
Menor dependencia del clima y del exterior
La generación térmica aporta estabilidad al sistema eléctrico, ya que no depende de condiciones climáticas como la hidroelectricidad. Esto permitirá que Ecuador reduzca la necesidad de importar energía y avance hacia una mayor soberanía energética.
Eliminación progresiva del arrendamiento
Según Celec, la generación arrendada será una solución temporal. A medida que entren en operación los equipos propios, este esquema se reducirá gradualmente hasta desaparecer, consolidando una infraestructura energética más autónoma.
Demanda eléctrica en constante crecimiento
El consumo eléctrico en Ecuador crece entre un 4 % y 5 % anual. Factores como el desarrollo de centros de datos, el avance de la inteligencia artificial y la electrificación de sectores estratégicos como la minería y los hidrocarburos impulsan este incremento.
Fuente: El Universo
