Sobreoferta de arroz pone en alerta al sector agrícola
Ecuador enfrenta una compleja situación en el mercado arrocero debido a la acumulación de inventario equivalente a cuatro meses de consumo nacional, justo cuando ya comenzó la cosecha de invierno de 2026. Esta sobreoferta genera preocupación entre productores y piladoras, especialmente en provincias como Los Ríos, Guayas, Loja y Manabí, donde los agricultores ya recogen el grano con el temor de una fuerte caída en los precios.

Actualmente, los ecuatorianos consumen alrededor de 65 000 toneladas mensuales de arroz pilado, lo que significa que existen unas 260 000 toneladas acumuladas en las piladoras del país, una cifra considerada anormal para esta época del año.
El cierre del mercado colombiano complicó las exportaciones
Uno de los principales factores que provocó esta crisis fue el cierre del mercado colombiano desde marzo de 2026, lo que impidió que Ecuador exportara gran parte de la cosecha de verano de 2025.
Tradicionalmente, entre mayo y junio se exporta hacia Colombia cerca del 70% del total anual, es decir, entre 80 000 y 100 000 toneladas. Sin embargo, al no contar con ese destino comercial, el arroz permaneció en el mercado interno, generando una fuerte presión sobre la oferta.
Esta situación también afecta a las piladoras, que ya no tienen suficiente espacio físico para almacenar más producto ni la liquidez necesaria para seguir comprando arroz a los agricultores.
El Gobierno intervino para frenar la caída de precios
Ante el riesgo de una crisis mayor, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGP) inició el 4 de mayo la compra de arroz a pequeños y medianos productores, con el objetivo de captar 20 000 toneladas y evitar un desplome en los precios.
Para ello se habilitaron cuatro centros de acopio en Babahoyo, Yaguachi, Durán y Santa Lucía. Esta medida permitió contener temporalmente la caída del valor del grano, que ya se encontraba por debajo del costo de producción estimado entre 26 y 27 dólares por saca.
Los productores habían advertido que vender por debajo de ese valor generaría pérdidas directas y pondría en riesgo la sostenibilidad del sector arrocero nacional.
Productores piden una compra estatal mucho mayor
Aunque el sector considera positiva la intervención estatal, dirigentes arroceros aseguran que 20 000 toneladas son insuficientes para estabilizar el mercado a mediano plazo.
Desde la industria y las organizaciones de productores se plantea que el Gobierno debería comprar al menos entre 80 000 y 100 000 toneladas, equivalente a lo que normalmente se exporta a Colombia, o al menos repetir tres o cuatro veces más la compra inicial.
Además, consideran que este arroz podría servir como reserva estratégica frente a posibles emergencias climáticas como el fenómeno de El Niño, garantizando así la seguridad alimentaria del país.
El Estado no absorberá todo el excedente
El Ministerio de Agricultura aclaró que el Decreto Ejecutivo 307 no contempla la compra total del excedente de arroz, sino únicamente una intervención parcial para estabilizar el mercado y proteger a pequeños y medianos productores.
El resto de la producción deberá seguir comercializándose a través del mercado privado. El arroz adquirido pasará a formar parte de la reserva estratégica alimentaria y podrá venderse en el futuro según las condiciones del mercado, incluso a precios inferiores al de compra si así lo justifican estudios técnicos.
Mientras tanto, permanecerá almacenado el tiempo que sea necesario para cumplir funciones de regulación de precios, seguridad alimentaria o atención de emergencias.
Fuente: El Comercio
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