El endeudamiento de los hogares en Ecuador ha dejado de ser un tema técnico para convertirse en una señal clara de la difícil realidad económica que enfrentan millones de familias. Las cifras más recientes muestran un récord histórico, pero también revelan un cambio preocupante: cada vez más ecuatorianos usan el crédito no para progresar, sino para cubrir necesidades básicas.

Deuda histórica: un récord que preocupa
En febrero de 2026, la deuda de los hogares ecuatorianos alcanzó los $23.944,2 millones, el nivel más alto registrado hasta ahora. Este crecimiento no es reciente, sino el resultado de más de dos décadas de aumento sostenido.
Además, la deuda representa el 17,4% del Producto Interno Bruto (PIB), lo que evidencia su peso creciente en la economía nacional. Con más de 5,19 millones de hogares en el país, cada familia mantiene en promedio una deuda superior a $4.600.
Del progreso a la supervivencia: el cambio en el uso del crédito
Uno de los aspectos más alarmantes es el cambio en el propósito del endeudamiento. Antes, los créditos se utilizaban para inversiones importantes como vivienda o educación. Hoy, la realidad es distinta.
En 2025, el 58% de los adultos no pudo cubrir sus gastos sin endeudarse, cifra que llega hasta el 75% en los hogares más pobres. El crédito ahora se destina principalmente a alimentación, servicios básicos, vivienda o arriendo y transporte.
Esto refleja que el endeudamiento ya no impulsa el crecimiento, sino que se ha convertido en una herramienta de supervivencia.
Auge del crédito de consumo: dependencia en aumento
El crédito de consumo ha tenido un crecimiento acelerado. Entre 2023 y 2024, su uso para gastos corrientes aumentó en un 46%.
Para 2025, este tipo de financiamiento superó los $46.400 millones, incluyendo tarjetas de crédito, préstamos personales y compras a plazos.
Este comportamiento muestra una fuerte dependencia del crédito para sostener el día a día.
Señales claras de sobreendeudamiento
Los expertos advierten que muchas familias ecuatorianas enfrentan un “estrés financiero”, caracterizado por priorizar el pago de deudas sobre el ahorro, mantener múltiples créditos al mismo tiempo, adquirir nuevas deudas para pagar anteriores y carecer de respaldo ante emergencias.
Este escenario deja a los hogares en una situación vulnerable frente a cualquier imprevisto.
Las causas detrás del endeudamiento
El aumento de la deuda no es casual. Responde a factores estructurales como ingresos insuficientes, empleo informal o inestable, incremento del costo de vida y baja capacidad de ahorro.
En este contexto, el crédito actúa como un “puente” para cubrir la brecha entre ingresos y gastos.
Riesgos económicos a futuro
El crecimiento del endeudamiento implica mayor vulnerabilidad ante alzas de tasas de interés, incremento de la morosidad, reducción del ahorro y falta de planificación financiera.
Más allá del acceso al crédito, el problema central es la dependencia de este para vivir.
¿Cómo enfrentar el sobreendeudamiento?
Especialistas proponen educación financiera, ya que el 90% de los ecuatorianos no ha recibido formación en finanzas personales. También recomiendan el uso responsable del crédito, destinándolo a inversión y manteniéndolo dentro de la capacidad de pago.
El ahorro es clave: solo el 15% de los hogares ahorra regularmente, por lo que se sugiere guardar entre el 10% y 15% de los ingresos.
Finalmente, mejorar los ingresos y el empleo es fundamental, considerando que solo 3 de cada 10 personas tienen empleo adecuado en Ecuador.
Conclusión: una economía familiar sostenida por deuda
El endeudamiento de los hogares en Ecuador ya no es una opción ocasional, sino un componente estructural de la vida diaria. Las cifras reflejan una realidad compleja donde el crédito reemplaza al ingreso como soporte del consumo.
Sin cambios en educación financiera, empleo e ingresos, esta dependencia podría profundizarse y generar mayores riesgos económicos a futuro.
Fuente: La Hora
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