La Unión Europea (UE) expresó su firme condena este domingo 7 de abril hacia la «violación» de la sede de la embajada de México en Quito, un acto perpetrado durante el asalto llevado a cabo por la policía nacional de Ecuador el pasado viernes. En un comunicado conjunto, los veintisiete países miembros de la UE destacaron «la importancia de respetar» la Convención de Viena, un marco fundamental que regula las relaciones diplomáticas entre los Estados. Subrayaron que cualquier vulneración de la inviolabilidad de las sedes diplomáticas constituye una infracción a dicha convención y debe ser categóricamente rechazada.
Proteger la integridad de las misiones diplomáticas y su personal es crucial para preservar la estabilidad y el orden internacional, así como para fomentar la cooperación y la confianza entre las naciones, afirmó la UE. Josep Borrell, jefe de la diplomacia europea y máximo responsable del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), también condenó enérgicamente el asalto a la embajada mexicana en Quito, calificándolo como un claro incumplimiento de la Convención de Viena. En sus declaraciones, instó a respetar el derecho internacional diplomático.

La ruptura inmediata de las relaciones diplomáticas entre la república de México y la república de Ecuador fue una respuesta directa del gobierno mexicano ante este incidente. Nicaragua también tomó la misma medida, luego del asalto a su embajada, donde el exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas estaba recibiendo asilo político. El Gobierno mexicano denunció el asalto como una violación a su soberanía y al derecho internacional, recibiendo condenas por parte del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, el Departamento de Estado de los Estados Unidos y varios gobiernos latinoamericanos, tanto de izquierda como de derecha. Entre los países que se pronunciaron en contra se encuentran Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, Honduras, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela.
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