El Gobierno ecuatoriano anuncia reducción del arancel
El Gobierno de Ecuador confirmó que reducirá del 100% al 75% el impuesto aplicado a las importaciones provenientes de Colombia a partir del 1 de junio de 2026.

Aunque inicialmente la Presidencia informó que la rebaja sería inmediata, posteriormente corrigió el anuncio y aclaró que la nueva tasa entrará oficialmente en vigencia desde junio.
La medida representa un cambio importante dentro de la tensión comercial que ambos países mantienen desde inicios de este año.
La decisión busca abrir espacio para el diálogo bilateral
Según el Ejecutivo ecuatoriano, esta reducción ratifica la voluntad de avanzar hacia mecanismos de cooperación bilateral, especialmente en temas de seguridad fronteriza.
El conflicto entre ambos países se originó principalmente por reclamos relacionados con narcotráfico, minería ilegal y control en la zona limítrofe.
Incluso la candidata presidencial colombiana Paloma Valencia señaló que esta decisión refleja una señal de buena voluntad por parte de Ecuador para trabajar con el próximo gobierno colombiano.
Así comenzó la guerra arancelaria entre ambos países
En enero de 2026, el presidente Daniel Noboa anunció una “tasa de seguridad” del 30% a las importaciones colombianas, argumentando falta de compromiso de Bogotá en la lucha contra el narcotráfico y la minería ilegal.
Posteriormente, esa tarifa subió al 50% en marzo y finalmente alcanzó el 100% desde el 1 de mayo.
La medida fue oficializada mediante una resolución del Servicio Nacional de Aduana del Ecuador, con algunas excepciones como importaciones petroleras y de generación energética.
La respuesta de Colombia y el impacto en la frontera
Colombia respondió con medidas similares, incluyendo restricciones al ingreso de varios productos ecuatorianos como arroz y banano, además de suspender la interconexión eléctrica con Ecuador.
También se elevó el costo del transporte de petróleo de la estatal Ecopetrol a través de oleoductos ecuatorianos, pasando de tres a treinta dólares por barril.
Estas decisiones provocaron fuertes reacciones de empresarios, exportadores y trabajadores fronterizos, especialmente en provincias como Carchi, donde el comercio bilateral es fundamental para miles de familias.
Las tensiones políticas agravaron la crisis
La disputa comercial también estuvo acompañada de fuertes cruces políticos entre Daniel Noboa y Gustavo Petro.
Ambos gobiernos llegaron incluso a llamar a consultas a sus embajadores tras una serie de declaraciones públicas y acusaciones cruzadas.
Entre los episodios más tensos estuvieron las diferencias por operaciones militares en la frontera, declaraciones sobre el exvicepresidente Jorge Glas y acusaciones relacionadas con el narcotraficante alias “Fito”.
¿Se acerca el fin de la guerra comercial?
Aunque aún no se concretan acuerdos definitivos y las mesas de diálogo permanecen suspendidas, la reducción del arancel al 75% podría convertirse en el primer paso hacia una eventual normalización de las relaciones bilaterales.
Empresarios y sectores productivos esperan que ambos gobiernos prioricen soluciones diplomáticas que permitan recuperar el comercio y reducir el impacto económico en la frontera.
La expectativa ahora está puesta en si Colombia responderá con nuevas medidas o con una apertura real al diálogo.
Fuente: Ecuavisa
Te puede interesar:
Modelo creada con inteligencia artificial facturó miles en OnlyFans
