- El S&P 500 superó por primera vez la barrera de los 7.800 puntos cerrando en un máximo histórico de 7.818,93.
- El índice tecnológico Nasdaq avanzó 0,45 % y alcanzó un récord sin precedentes al ubicarse en 27.599,79 unidades.
- Los gigantes tecnológicos de inteligencia artificial lideraron las compras con Nvidia rozando los 6 billones de dólares.
- El retroceso en el rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a diez años alivió las presiones financieras.
La Bolsa de Valores de Nueva York (NYSE) protagonizó una jornada histórica de optimismo bursátil este martes, luego de que sus principales indicadores cerraran en nuevos récords absolutos impulsados por el apetito inversor en corporaciones tecnológicas de inteligencia artificial y una significativa distensión en el mercado de renta fija soberana. Al término de las operaciones en Wall Street, el índice de referencia S&P 500 avanzó un 0,58 % para superar por primera vez en su historia la cota psicológica de los 7.800 puntos, ubicándose en un inédito cierre de 7.818,93 unidades.
La corriente compradora se replicó con igual intensidad en el parqué electrónico, donde el índice compuesto Nasdaq progresó un 0,45 % hasta tocar un nuevo techo histórico en los 27.599,79 enteros, mientras que el promedio industrial Dow Jones sumó un 0,49 % al situarse en 46.950 puntos. La sesión consolidó un rendimiento acumulado cercano al 14 % para el S&P 500 en lo que va de 2026, ratificando la solidez de la renta variable estadounidense frente a los vaivenes energéticos globales.
Liderazgo de los Siete Magníficos y avance arrollador de los semiconductores
El motor del repunte bursátil estuvo encabezado por el grupo de megacapitalización conocido como los «Siete Magníficos» (Apple, Microsoft, Alphabet, Amazon, Meta, Nvidia y Tesla), que culminaron la rueda en terreno positivo. En el centro de la escena, el fabricante de microchips Nvidia (NVDA) volvió a acercarse a una capitalización de mercado de 6 billones de dólares (US$ 5,8 billones), acumulando una revalorización cercana al 30 % en el presente ejercicio fiscal y consolidándose como el mayor contribuyente individual al avance del S&P 500.
El entusiasmo por la infraestructura computacional para modelos de lenguaje y centros de datos de IA se extendió con fuerza a otros proveedores de semiconductores. Firmas como AMD y Marvell experimentaron alzas sostenidas luego de proyectar una demanda estructural elevada para los próximos ejercicios fiscales, en un contexto donde rondas de financiamiento multimillonarias en compañías desarrolladoras continúan atrayendo masivos flujos de capital institucional a escala global.
El dinamismo de los flujos financieros internacionales y la valorización de activos tecnológicos dialogan con el comportamiento de los mercados comerciales regionales, como se reflejó cuando las ventas en Ecuador crecieron 15,9 % en septiembre y alcanzaron USD 26.850 millones demostrando una mayor rotación de liquidez y demanda en las economías dolarizadas.
Asimismo, los operadores en Nueva York celebraron la tregua observada en el mercado de deuda pública. El rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a diez años retrocedió hacia el 5,28 % tras haber rozado el 5,34 % en las jornadas previas, alejándose de los máximos registrados desde 2002 y mitigando las preocupaciones inflacionarias asociadas al costo del crédito corporativo.
Analistas de firmas globales de inversión citados por agencias financieras internacionales (Bloomberg) subrayaron que el inicio formal de la temporada de balances corporativos del tercer trimestre, programado para la próxima semana, será determinante para validar si las proyecciones de utilidades, estimadas en un crecimiento promedio del 25 % interanual para el S&P 500, justifican las elevadas valoraciones del mercado accionario.
Voceros de la Reserva Federal (Reserva Federal) señalaron que continuarán monitoreando con prudencia los indicadores de empleo y precios al consumidor para calibrar futuros ajustes en la tasa de interés de referencia durante sus próximas reuniones de política monetaria.
Un factor adicional que inyectó optimismo a la jornada fue el marcado descenso en las cotizaciones internacionales del petróleo crudo. Los contratos de referencia West Texas Intermediate (WTI) y Brent retrocedieron más del 3 % tras disiparse los temores inmediatos de una interrupción masiva del suministro en Medio Oriente, aliviando de forma directa los costos de fletes y combustibles para los sectores de transporte aéreo, manufactura y consumo minorista.
Operadores de derivados y gestores de fondos de cobertura señalaron que la moderación en los precios de la energía reduce las probabilidades de un rebote inflacionario de segunda ronda, permitiendo que las valoraciones de las empresas tecnológicas de alta duración mantengan múltiplos de negociación atractivos en las principales plazas financieras globales.
La combinación de ganancias corporativas sólidas, estabilidad en los rendimientos de los bonos del gobierno, abaratamiento de los hidrocarburos y la continua expansión del ecosistema de inteligencia artificial colocan a Wall Street en una posición técnica de fortaleza de cara al cierre del año fiscal.




