- La producción lechera cayó hasta un 25 % en zonas del Litoral y la Sierra debido a la prolongada sequía estacional.
- El encarecimiento de materias primas y balanceados redujo el margen de utilidad a menos del 4 % por litro en finca.
- El contrabando de leche en polvo desde las fronteras terrestres distorsiona los precios mínimos pagados al productor.
- La dirigencia ganadera exige al gobierno créditos blandos con periodos de gracia y control riguroso en carreteras.
La combinación de un agresivo déficit de lluvias, el aumento de costos en los insumos agrícolas y la persistente competencia desleal del contrabando colocó en situación crítica al sector ganadero y lechero del Ecuador. En un pronunciamiento gremial difundido este 23 de septiembre de 2026, el presidente de la Asociación de Ganaderos del Litoral y Galápagos (AGLL), Gabriel Espinosa, advirtió que miles de pequeños y medianos hatos pecuarios registran pérdidas operativas insostenibles que amenazan la soberanía alimentaria.
El dirigente ganadero explicó que la falta de agua en las provincias de Manabí, Guayas, Los Ríos y la zona interandina provocó una contracción de entre el 18 % y el 25 % en el volumen diario de ordeño. Los pastizales naturales se secaron con rapidez, forzando a los criadores a recurrir a ensilajes comerciales, heno procesado y melazas cuyo costo por tonelada se disparó más de un 35 % en los últimos cuatro meses.
Factores que asfixian la rentabilidad en el campo
La estructura económica del sector ganadero y lechero enfrenta desajustes severos entre los costos de producción y los precios oficiales fijados por la normativa ministerial. Mientras el costo técnico para producir un litro de leche cruda a pie de finca supera los 0,42 dólares, una parte considerable de las industrias queseras informales adquiere el producto a valores inferiores a los 0,35 dólares, violando el precio de sustentación de 0,50 dólares decretado por el Estado.
A este escenario se suma el ingreso irregular de toneladas de leche en polvo y sueros deshidratados procedentes de países vecinos a través de pasos fronterizos clandestinos en Carchi y El Oro. Estas materias primas adulteradas ingresan sin pagar aranceles ni cumplir registros sanitarios, siendo utilizadas por fábricas informales para elaborar derivados de bajo costo que desplazan a los lácteos elaborados con leche fresca nacional.
Espinosa señaló que el sector no puede soportar más cargas financieras sin asistencia estatal oportuna. Cerca de 280.000 familias dependen de forma directa e indirecta de la actividad lechera y cárnica en el territorio ecuatoriano, concentrando el empleo formal y comunitario en las zonas rurales más vulnerables de la geografía nacional.
Los productores reportaron también un incremento del 40 % en el precio de los suplementos minerales y medicamentos veterinarios básicos, impactando de manera directa en la sanidad de los animales y provocando un descenso en la fertilidad de las vacas reproductoras. Ante la escasez de forraje verde, muchos pequeños ganaderos se ven forzados a vender sus ejemplares reproductores a precios de remate en las ferias ganaderas provinciales para evitar su desnutrición.
Demandas urgentes de financiamiento y control fitozoosanitario
Representantes del Ministerio de Agricultura y Ganadería mantuvieron mesas de trabajo con los dirigentes gremiales para diseñar un plan emergente de entrega de ensilaje subsidiado y semillas de pasto resistentes a la sequía en las áreas más castigadas por el estiaje.
Por su parte, inspectores de la Agencia de Regulación y Control Fito y Zoosanitario intensificaron las brigadas de inspección en industrias pasteurizadoras y queserías artesanales para verificar el uso exclusivo de leche líquida pasteurizada y sancionar el uso indebido de sueros en productos terminados para consumo masivo.
La reactivación económica del campo y la generación de plazas de trabajo estables requieren de mecanismos articulados entre el sector público y privado, tal como se promueve cuando una feria laboral virtual ofrecerá más de 1.200 vacantes en Ecuador, iniciativas que demuestran la urgencia de dinamizar la contratación formal frente a las desaceleraciones productivas.
La dirigencia pecuaria demandó finalmente a la banca pública la reestructuración inmediata de deudas de pequeños ganaderos a plazos de diez años con tasas preferenciales del 5 % anual y al menos doce meses de gracia, medida indispensable para evitar la quiebra masiva de unidades lecheras y el remate forzoso de animales de alta genética.
Los presidentes de las asociaciones provinciales advirtieron que convocarán a asambleas extraordinarias en Santo Domingo y Chone para evaluar la respuesta gubernamental, subrayando que sin salvaguardas arancelarias y patrullajes fronterizos efectivos la cuenca lechera ecuatoriana corre el riesgo de paralizar sus actividades durante el último trimestre del año.
Los ganaderos del Litoral propusieron también la conformación de una mesa de diálogo permanente con los ministerios de Economía y Comercio Exterior para revisar los aranceles a la importación de maquinaria forrajera y silos metálicos de almacenamiento. Los dirigentes destacaron que la tecnificación del riego parcelario mediante paneles solares y pozos profundos comunales representa la única vía sostenible para asegurar agua continua y evitar que las sequías cíclicas paralicen la producción de leche y carne en el campo ecuatoriano.
La estabilidad del sector agropecuario resulta indispensable para abastecer de alimentos frescos a los centros urbanos y sostener miles de plazas de empleo campesino.




