- Gremios industriales advierten grave impacto en el empleo por la crisis eléctrica.
- Empresas evalúan ajustar nóminas y suspender turnos si los apagones duran hasta enero.
- Sectores metalmecánico, textil, plástico y alimentos sufren pérdidas millonarias.
- El sector productivo reclama acelerar la contratación de energía térmica y barcazas.
La prolongada crisis energética que afecta a Ecuador ha colocado al sector manufacturero y comercial en un punto crítico de subsistencia operativa. Representantes de las cámaras de la producción e industriales alertaron este martes 13 de octubre que si los cortes de energía eléctrica se extienden hasta el mes de enero de 2027, las empresas se verán forzadas de manera ineludible a implementar ajustes de nóminas, reducir jornadas laborales y paralizar turnos de trabajo nocturnos debido a la imposibilidad de mantener los costos de operación.
De acuerdo con pronunciamientos de los gremios productivos en Quito, Guayaquil y Cuenca, los racionamientos eléctricos de hasta diez horas diarias han provocado pérdidas económicas que superan los USD 25 millones diarios para el aparato productivo nacional. Industrias pesadas como la metalmecánica, química, plástica, textil y de procesamiento de alimentos no pueden operar de forma continua con generadores térmicos a diésel por el excesivo costo del combustible y el desgaste acelerado de los equipos.
Impacto en la productividad y riesgo para el empleo formal
Los directivos empresariales explicaron que muchas fábricas han agotado sus inventarios de seguridad y acumulan retrasos severos en la entrega de pedidos a clientes locales y mercados de exportación. «Mantener nóminas intactas con fábricas paralizadas medio día es insostenible en el mediano plazo; sin soluciones inmediatas, el empleo formal se resentirá fuertemente», advirtieron dirigentes del sector industrial.
La estabilidad laboral y la liquidez de los hogares resultan determinantes para la economía popular en medio de la emergencia energética, interactuando con programas sociales y coberturas económicas como las detalladas cuando la la Bolsa de Valores Quito dinamiza el mercado de capitales en diversas provincias del país.
Exigencias al gobierno y alternativas energéticas
El sector empresarial instó al Ministerio de Energía y Minas y a la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec) a transparentar el cronograma de incorporación de nueva generación térmica, agilizar los mantenimientos de termoeléctricas existentes y destrabar la importación privada de gas natural y combustibles. Asimismo, demandaron tarifas diferenciadas para la autogeneración y compensaciones fiscales por el sobrecosto de energía propia.
Según informes del Ministerio de Energía y Minas y del Operador Nacional de Electricidad (Cenace), los bajos caudales en los embalses de Mazar, Paute y Sopladora continúan limitando el aporte hidroeléctrico, requiriendo un esfuerzo fiscal conjunto para evitar que el déficit eléctrico estrangule el crecimiento económico del país.
Llamado a un pacto productivo nacional
Los industriales concluyeron reiterando su disposición al diálogo con el Ejecutivo para acordar esquemas flexibles de horarios productivos y turnos rotativos, enfatizando que preservar las plazas de trabajo debe ser la prioridad absoluta de las políticas de reactivación frente a la emergencia eléctrica.
Propuestas de autogeneración privada y compensaciones tributarias
Para mitigar el impacto de los apagones en las fábricas, las cámaras industriales propusieron al gobierno un plan de incentivos que incluya la exoneración de aranceles y del impuesto a la salida de divisas (ISD) para la importación de generadores eléctricos de gran potencia y repuestos de turbinas térmicas. Los empresarios señalaron que el costo del kilovatio hora generado con diésel o fuel oil duplica la tarifa eléctrica de la red pública, reduciendo la competitividad de los productos manufacturados ecuatorianos en los mercados de exportación.
Asimismo, los gremios plantearon al Ministerio de Energía y al Servicio de Rentas Internas la posibilidad de aplicar un crédito tributario que reconozca los sobrecostos de combustible asumidos por las industrias que aportan su propia energía durante las horas de mayor demanda nacional, aliviando la carga financiera de las plantas industriales y preservando miles de empleos directos.
Los representantes empresariales concluyeron señalando que la recuperación económica de Ecuador dependerá de la celeridad con que el Estado incorpore nueva potencia firme al sistema nacional interconectado antes del inicio de la temporada seca en los afluentes hidroeléctricos del país.
Los gremios manufactureros alertaron que el encarecimiento de los costos de producción derivado del uso continuo de generadores térmicos privados amenaza con provocar un incremento inevitable en los precios finales de bienes de consumo masivo, golpeando el poder adquisitivo de las familias ecuatorianas. Por esta razón, reiteraron la urgencia de que el gobierno nacional implemente incentivos tarifarios y facilidades arancelarias que permitan a las fábricas sostener su operatividad sin recurrir a recortes de personal ni suspensiones de contratos laborales.
La reactivación económica del país exige un pacto integral de estabilidad energética que combine inversión pública emergente con facilidades para la inversión privada en proyectos de generación renovable no convencional, asegurando la provisión continua de energía para el sector productivo nacional.
