- La implementación del impuesto a las utilidades no distribuidas en Ecuador ha revelado una fuerte concentración económica en el país.
- El impuesto, incorporado tras la Ley Orgánica de Transparencia Social, permitió al Servicio de Rentas Internas recaudar $275’444.968 entre noviembre y diciembre de 2025.
- La medida fue impulsada por el gobierno de Daniel Noboa con el objetivo de dinamizar la economía y evitar que las ganancias empresariales permanezcan estancadas.
La implementación del impuesto a las utilidades no distribuidas en Ecuador ha revelado una fuerte concentración económica en el país. En 2025, este tributo generó más de $275 millones, pero lo más llamativo es que la mayor parte provino de dos ciudades: Quito y Guayaquil.

Una recaudación millonaria en tiempo récord
El impuesto, incorporado tras la Ley Orgánica de Transparencia Social, permitió al Servicio de Rentas Internas recaudar $275’444.968 entre noviembre y diciembre de 2025. Este mecanismo se activa cuando las empresas no distribuyen ni capitalizan sus utilidades, funcionando como un anticipo del Impuesto a la Renta.
La medida fue impulsada por el gobierno de Daniel Noboa con el objetivo de dinamizar la economía y evitar que las ganancias empresariales permanezcan estancadas.
Quito y Guayaquil dominan el mapa tributario
El análisis evidencia una alta concentración geográfica. Quito aportó el 48% del total recaudado, mientras que Guayaquil contribuyó con el 29%. En conjunto, ambas ciudades representan el 77% de los ingresos por este impuesto.
Esto refleja que la mayor actividad empresarial y generación de utilidades del país se concentra en estos dos polos económicos.
Otras ciudades con menor participación
Aunque en menor escala, otras ciudades también contribuyeron a la recaudación. Entre ellas destacan Durán, Cuenca, Samborondón y Latacunga, junto con otras localidades que, en conjunto, suman poco más de $29 millones.
La diferencia evidencia una marcada centralización económica que sigue siendo un reto estructural para el país.
Impacto en la recaudación total del Estado
Este impuesto ayudó a que la recaudación del Impuesto a la Renta alcance aproximadamente $6.955 millones en 2025, una cifra clave en medio de un contexto fiscal complejo.
Además de generar ingresos inmediatos, la medida amplía la base tributaria y fortalece las finanzas públicas.
La advertencia: decisiones clave hasta 2027
El efecto del impuesto no termina en 2025. Si las empresas no distribuyen o capitalizan sus utilidades hasta 2027, el pago realizado se convertirá en un gasto no deducible.
Esto podría representar una recaudación adicional de más de $68 millones para el Estado, pero también un costo significativo para las compañías.
Presión directa sobre las empresas
El nuevo esquema obliga a las empresas a tomar decisiones estratégicas: distribuir utilidades, capitalizarlas o asumir mayores cargas tributarias.
En un entorno económico desafiante, estas decisiones serán determinantes para evitar sobrecostos y mantener la eficiencia financiera.
Fuente:
La Hora
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