- Las exportaciones de El Salvador superaron los 5.093 millones de dólares en el tercer trimestre de 2026.
- La maquila textil y la manufactura de plásticos y fármacos impulsaron el crecimiento interanual del 4,8 %.
- Estados Unidos y la región centroamericana se consolidaron como los principales destinos de los envíos.
- Inversiones en el Puerto de Acajutla y trámites aduaneros digitales fortalecieron el comercio exterior.
El sector exportador de El Salvador anotó un hito histórico en su desempeño macroeconómico este miércoles 28 de octubre de 2026, luego de que el Banco Central de Reserva (BCR) confirmara que las ventas externas de bienes y servicios acumularon un volumen superior a los 5.093 millones de dólares al cierre del tercer trimestre del año, reflejando un crecimiento interanual del 4,8 % impulsado por la maquila textil, productos alimenticios y manufacturas plásticas.
Desglose de los sectores líderes y diversificación de la canasta exportadora
El informe de balanza comercial del BCR subraya que la industria de la confección y maquila textil se mantuvo como el motor predominante de los envíos, aportando más de 1.820 millones de dólares gracias a la consolidación de pedidos de marcas internacionales que operan bajo el régimen de zonas francas.
No obstante, el factor más relevante del periodo fue la notable diversificación hacia productos no tradicionales de alto valor agregado. Las ventas de manufacturas de plástico, papel y cartón, productos químicos y medicamentos farmacéuticos registraron un alza conjunta del 7,2 %, alcanzando los 1.150 millones de dólares. Por su parte, la exportación de alimentos procesados, snacks y azúcar de caña aportó otros 890 millones de dólares, compensando con holgura la caída moderada de los precios internacionales del café oro.
Principales mercados de destino y el peso de Estados Unidos y Centroamérica
En cuanto a la geografía de los envíos salvadoreños, Estados Unidos ratificó su posición como el socio comercial hegemónico, absorbiendo el 36,5 % del total exportado. La cercanía logística, las ventajas arancelarias del Tratado de Libre Comercio de Centroamérica y República Dominicana (CAFTA-DR) y la estabilidad cambiaria derivada de la economía dolarizada salvadoreña apuntalaron este flujo.
El segundo polo de demanda fue el propio mercado regional centroamericano, encabezado por Guatemala, Honduras y Nicaragua, que en su conjunto recibieron el 45,1 % de las ventas externas. Autoridades del Ministerio de Economía (Ministerio de Economía) destacaron que la simplificación de trámites en aduanas y la digitalización de declaraciones anticipadas de mercancías redujeron a la mitad los tiempos de espera en los pasos fronterizos terrestres.
Inversiones logísticas en el Puerto de Acajutla y modernización aduanera
El auge exportador estuvo acompañado por un incremento sustancial en la capacidad logística portuaria. La modernización y ampliación del Puerto de Acajutla, operado mediante un modelo de inversión mixta con operadores logísticos internacionales, permitió movilizar más de 4,5 millones de toneladas métricas de carga en lo que va del año, mejorando la recepción de buques portacontenedores de gran calado.
La Corporación de Exportadores de El Salvador (Coexport) señaló que las empresas locales están aprovechando activamente el fenómeno del nearshoring o relocalización de cadenas de suministro, atrayendo capitales extranjeros que buscan reducir su dependencia logística de las rutas marítimas asiáticas.
Contexto regional de balanza comercial y lecciones para América Latina
El dinamismo comercial de la nación centroamericana contrasta con los retos de balanza comercial que enfrentan otras economías sudamericanas dependientes de hidrocarburos, un escenario productivo que hemos reportado al informar sobre cómo Petroecuador reduce exportaciones de crudo para elevar refinación local.
Organismos como la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) proyectan que El Salvador cerrará el año 2026 superando la barrera de los 6.800 millones de dólares en exportaciones totales, consolidando una base de reservas externas indispensable para sostener el crecimiento de su producto interno bruto.
Incentivos fiscales, estabilidad monetaria y atracción de inversiones
El desempeño favorable del sector exportador salvadoreño se apoya en un marco regulatorio que otorga exenciones arancelarias y beneficios tributarios a compañías que se instalan en zonas francas industriales. La Ley de Servicios Internacionales y la adopción de normativas ágiles para el registro de patentes y marcas han impulsado la llegada de capitales orientados a la producción de tecnología médica y componentes electrónicos de exportación.
Asimismo, la estabilidad que brinda la dolarización oficial de la economía salvadoreña desde hace más de dos décadas elimina los riesgos de devaluación cambiaria, facilitando la planificación de contratos de suministro a largo plazo con corporaciones norteamericanas y europeas.
Representantes de la Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI) destacaron que el país avanza en programas de capacitación técnica laboral en conjunto con el Ministerio de Educación, formando a miles de jóvenes técnicos en mecatrónica, control de calidad y logística internacional para satisfacer la creciente demanda de personal calificado en los parques industriales de San Salvador y La Libertad.
El gobierno salvadoreño prevé consolidar nuevos acuerdos comerciales bilaterales durante 2027 para abrir rutas de exportación hacia economías emergentes de Asia y Medio Oriente, diversificando aún más los destinos de sus productos manufacturados de alto valor agregado.
Analistas financieros internacionales coinciden en que la combinación de disciplina fiscal, modernización aduanera y diversificación productiva posiciona a El Salvador como uno de los polos logísticos más competitivos de la cuenca centroamericana de cara a los retos comerciales del próximo decenio.
El sector exportador salvadoreño continuará liderando la dinamización productiva regional, apoyado en nuevas inversiones privadas en infraestructura logística y tratados comerciales vigentes que aseguran acceso preferencial a mercados internacionales de primer nivel.
