- La cota del embalse Mazar descendió a 2.138,46 metros sobre el nivel del mar a las 07:00 del 22 de septiembre.
- El caudal promedio de entrada se ubicó en apenas 37 metros cúbicos por segundo frente al histórico de 75 m³/s.
- El complejo Paute Integral abastece hasta el 30% de la demanda energética con una potencia de 1.757 MW.
- La cota operativa de reserva permanece 23,46 metros por encima del límite crítico fijado en 2.115 m s.n.m.
El embalse de Mazar, la principal infraestructura de almacenamiento hídrico para la generación eléctrica de Ecuador, registró este martes 22 de septiembre de 2026 su nivel operativo más bajo en lo que va del mes. De acuerdo con los monitoreos técnicos del Operador Nacional de Electricidad (CENACE) y de la Corporación Eléctrica del Ecuador (CELEC EP), la cota del gigantesco reservorio amaneció en 2.138,46 metros sobre el nivel del mar (m s.n.m.), confirmando una pérdida constante de volumen provocada por la prolongación del estiaje otoñal en la cuenca oriental del río Paute.
La medición sitúa el espejo de agua 14,54 metros por debajo de su nivel máximo de diseño, establecido en los 2.153 m s.n.m., aunque aún conserva un margen de seguridad de 23,46 metros respecto a la cota operativa crítica de 2.115 m s.n.m., punto en el cual los protocolos técnicos ordenan suspender las turbinas para evitar averías mecánicas irreversibles provocadas por el arrastre masivo de sedimentos.
Déficit hidrológico severo en los afluentes orientales
La velocidad con la que retrocede el volumen hídrico responde al marcado déficit de precipitaciones que afecta a las provincias de Azuay, Cañar y Morona Santiago. Durante las primeras horas de este martes, el caudal promedio de ingreso hacia la presa se situó en 37 metros cúbicos por segundo (m³/s), cifra que replica el comportamiento deficitario acumulado durante las últimas tres semanas y que contrasta drásticamente con el promedio histórico del mes de septiembre, que habitualmente ronda los 75 m³/s.
El embalse de Mazar cuenta con una longitud longitudinal de 31 kilómetros y dispone de una capacidad útil máxima de 300 millones de metros cúbicos de agua. Su valor geoestratégico radica en su capacidad de retención y regulación en cascada para alimentar no solo a la central Mazar (170 MW), sino de manera secuencial a las hidroeléctricas Paute-Molino (1.100 MW) y Sopladora (487 MW). En conjunto, el denominado Complejo Paute Integral alcanza una potencia instalada de 1.757 megavatios, permitiendo cubrir en periodos de operación normal entre el 25% y el 30% del consumo energético del país.
A diferencia de años anteriores, cuando el periodo seco solía manifestarse con plenitud entre octubre y marzo, los registros climáticos de 2026 evidenciaron un adelantamiento de las condiciones de sequía desde la segunda mitad de agosto. El estiaje temprano ha forzado a las autoridades del sector a acelerar el despacho térmico y a coordinar esquemas de ahorro en grandes consumidores, una situación paralela al plan donde 150 industrias frenan operaciones un día a la semana para proteger Mazar y preservar la reserva hídrica del Austro.
Restricciones en la interconexión regional y planes térmicos
La presión sobre los recursos hídricos propios se ha intensificado notablemente debido al endurecimiento de las condiciones para la transferencia de energía regional. El gobierno ecuatoriano ha reducido al mínimo las compras de electricidad procedentes de Colombia, limitando los flujos a intercambios estrictamente obligatorios de confiabilidad y soporte de frecuencia sistémica. Durante la jornada del 22 de septiembre, el volumen de importación a través de las líneas de alta tensión binacionales apenas alcanzó 7 megavatios de potencia, muy por debajo de la capacidad técnica de transporte disponible, que bordea los 450 MW.
Esta restricción obedece a las políticas soberanas adoptadas por el Ministerio de Minas y Energía de Colombia, nación que también enfrenta una rigurosa temporada seca y ha decidido precautelar sus propios embalses para garantizar el abastecimiento doméstico, elevando de manera paralela las tarifas en el mercado spot a valores que tornan económicamente desfavorable una importación intensiva para el Estado ecuatoriano.
Medidas de contención y preservación operativa
Para evitar un escenario de déficit que derive en desconexiones programadas o racionamientos residenciales, el Comité Técnico de Operación de CENACE ha dispuesto una redistribución de cargas hacia las plantas térmicas de la cuenca baja de Guayas y El Oro, entre ellas Termoguayas, Trinitaria y las barcazas termoeléctricas contratadas recientemente. Estas unidades aportan energía de base continua que permite dosificar las descargas de Mazar durante las horas de menor demanda diurna.
Los ingenieros de CELEC EP mantienen un monitoreo telemétrico permanente sobre las estaciones fluviométricas de los ríos Paute, Culebrillas, Machángara y Tomebamba, a la espera de que el cambio estacional de vientos hacia finales de semana traiga consigo nubosidad y tormentas convectivas capaces de recuperar parcialmente las reservas hidrológicas del austro ecuatoriano.




