- El Gobierno nacional resolvió aplicar desconexiones de energía eléctrica a grandes industrias fabriles.
- La medida responde a la severa sequía en la cuenca oriental que reduce el caudal de Mazar y Paute.
- Las empresas deberán operar con autogeneración diésel durante franjas horarias diurnas y nocturnas.
- Cámaras de la producción advierten sobre pérdidas millonarias y posibles alzas en costos de manufactura.
El Gobierno de Ecuador formalizó el inicio de desconexiones eléctricas programadas dirigidas exclusivamente al sector industrial de mediano y alto voltaje, como respuesta de contingencia ante la agudización del estiaje que golpea a las principales cuencas hidrográficas de la sierra centro y sur del país. La decisión administrativa busca preservar los niveles mínimos de reserva en el embalse de Mazar y el complejo hidroeléctrico Paute Integral, que aportan cerca del 35 % de la energía que consume el territorio nacional.
Las autoridades energéticas comunicaron la medida a los gremios empresariales y cámaras de producción tras varias reuniones técnicas de evaluación, determinando que los racionamientos se concentrarán en parques fabriles, plantas siderúrgicas, cementeras y ensambladoras durante bloques horarios continuos que oscilarán entre las seis y diez horas diarias según la capacidad del sistema interconectado.
Situación crítica de los embalses hidroeléctricos
Los informes técnicos presentados por el Ministerio de Energía y Minas revelan que el caudal de ingreso a los ríos Paute, Mazar y Coca se ubica en los registros más bajos de las últimas seis décadas para esta época del año. A pesar de los esfuerzos de contratación de barcazas flotantes de generación térmica y motores terrestres de emergencia, el déficit del parque generador persiste por encima de los 1.000 megavatios.
El Operador Nacional de Electricidad (CENACE) señaló que sin una restricción inmediata a los clientes de mayor consumo industrial, el riesgo de apagones residenciales no programados y colapsos en la frecuencia de la red nacional aumentaría de forma exponencial en las próximas semanas. Por ello, se solicitó a las compañías que activen sus generadores propios a combustible para sostener sus líneas críticas de producción.
Impacto en la producción y competitividad nacional
La reacción del sector empresarial no se hizo esperar. La Cámara de Industrias y Producción (CIP) y la Federación Nacional de Cámaras advirtieron que la desconexión del suministro público generará sobrecostos considerables por el uso intensivo de diésel industrial, además de frenar turnos productivos nocturnos en ramas claves como la metalmecánica, la transformación de alimentos y la industria química.
Los dirigentes productivos estiman que por cada hora sin energía eléctrica de la red pública, las pérdidas directas en mermas de insumos, horas hombre desaprovechadas y mantenimiento de equipos ascienden a varios millones de dólares. Asimismo, existe inquietud por el abastecimiento de combustibles para la autogeneración en plantas que no disponen de grandes tanques de almacenamiento.
Muchos talleres medianos y pequeños carecen de plantas generadoras propias de gran capacidad, lo que forzará suspensiones temporales de turnos laborales y renegociaciones de plazos de entrega con clientes mayoristas y cadenas de comercialización al por menor en todo el territorio ecuatoriano.
La estabilidad de los mercados energéticos y su consumo a gran escala condicionan la economía internacional, como se observa en gigantes económicos donde el consumo energético de China supera un billón de kWh marcando un récord, fenómeno que contrasta con las restricciones de suministro que enfrentan economías emergentes de la región andina.
Incentivos a la autogeneración y compensaciones tarifarias
Frente al impacto económico, el régimen anunció la implementación de esquemas de compensación económica para las fábricas que asuman su propia demanda eléctrica. Se establecerán notas de crédito tributarias y descuentos especiales en facturaciones futuras para reconocer los costos extraordinarios de adquisición de diésel y mantenimiento de generadores privados. Sin embargo, los industriales insistieron en que estas medidas son paliativas y exigieron acelerar las reformas legales para permitir la inversión privada en proyectos hidroeléctricos, solares y eólicos sin trabas burocráticas.
El Comité de Crisis Energética mantendrá sesiones permanentes de seguimiento hidrológico cada 48 horas para ajustar los cronogramas de desconexión en función de las precipitaciones en la cordillera oriental, buscando minimizar las pérdidas productivas en vísperas del último trimestre del año comercial.
Adicionalmente, los gremios comerciales solicitaron al Ministerio de Transporte facilidades operativas para la circulación nocturna de tanqueros de combustible, garantizando que el abastecimiento de diésel industrial no sufra demoras logísticas en las carreteras interprovinciales durante los periodos de mayor demanda de los parques industriales.




