Los drones de última generación en Ecuador se han convertido en una de las herramientas más importantes para las operaciones de inteligencia de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas. Estas aeronaves no tripuladas permiten vigilar objetivos desde el aire, recopilar información en tiempo real y apoyar operativos contra estructuras del crimen organizado que operan en distintas provincias del país.
El fortalecimiento de esta capacidad tecnológica coincide con una nueva etapa de la lucha contra organizaciones como Los Lobos y Los Choneros, aunque también evidencia un escenario más complejo: las bandas criminales han comenzado a utilizar drones para labores de vigilancia, contrainteligencia e incluso para ataques con explosivos.
Los drones de última generación en Ecuador se han convertido en una de las herramientas más importantes para las operaciones de inteligencia de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas. Estas aeronaves no tripuladas permiten vigilar objetivos desde el aire, recopilar información en tiempo real y apoyar operativos contra estructuras del crimen organizado que operan en distintas provincias del país.
Drones de última generación fueron clave en las capturas de alias ‘Sampayo’ y alias ‘Churrón’
Uno de los casos más relevantes ocurrió el 10 de junio de 2026, cuando la Policía capturó en flagrancia a Cristopher Mejía, alias ‘Sampayo’, identificado como el tercer cabecilla de Lobos Sao Box, durante un operativo desarrollado en el barrio San Ramón, en Machala.
Las labores de vigilancia estuvieron respaldadas por un escuadrón de drones tácticos. Desde varios kilómetros de altura, un dispositivo registró el momento en que un civil entregaba un fusil de guerra FAL calibre 7.62 a tres policías en servicio activo, quienes presuntamente custodiaban al líder criminal utilizando un patrullero oficial.
Semanas después, el 2 de julio de 2026, la inteligencia militar ejecutó otro importante golpe contra el crimen organizado con la captura de Francisco Bermúdez Cagua, alias ‘Churrón’, cabecilla de Los Choneros requerido en extradición por Estados Unidos.
En esa operación, un dron identificó la vivienda donde permanecía oculto el sospechoso en el sector de La Alborada, en Guayaquil. El monitoreo aéreo permitió mantener vigilancia permanente hasta que abandonó el inmueble, momento en el que fue detenido junto con dos presuntos custodios.
Drones de última generación Ecuador fortalecen la inteligencia
El uso de aeronaves no tripuladas no es nuevo en Ecuador. Su aplicación táctica comenzó a ganar protagonismo durante la crisis penitenciaria de 2021, cuando fueron empleadas para apoyar la recuperación del control en los centros de privación de libertad afectados por violentos enfrentamientos.
Posteriormente, estas herramientas también participaron en operaciones como la captura de Fabricio Colón Pico, líder de Los Lobos, en Puerto Quito durante abril de 2024.
Sin embargo, fue a partir del segundo semestre de 2025 cuando el empleo de drones se intensificó con las intervenciones del Bloque de Seguridad en los distritos considerados prioritarios por sus niveles de violencia.
Actualmente, los cuerpos de seguridad utilizan principalmente drones de hélice, similares a los modelos civiles, aunque también disponen de vehículos aéreos no tripulados de ala fija para operaciones especiales.
Drones de última generación Ecuador operan hasta 600 kilómetros
De acuerdo con información policial citada bajo reserva, algunos equipos de ala fija poseen características propias del ámbito militar, pudiendo operar a gran altitud y alcanzar una autonomía cercana a los 600 kilómetros.
Estas capacidades permiten ampliar el radio de vigilancia sobre zonas urbanas, áreas rurales y corredores estratégicos utilizados por organizaciones criminales para el transporte de armas, drogas y otros recursos ilícitos.
La incorporación de esta tecnología busca mejorar la capacidad de respuesta de las fuerzas del orden frente a estructuras cada vez más organizadas y con mayor acceso a recursos tecnológicos.
El uso de drones de última generación Ecuador continúa ampliándose en operaciones policiales y militares para fortalecer la vigilancia aérea y las labores de inteligencia.
El crimen organizado también disputa el control del espacio aéreo
Mientras el Estado fortalece sus capacidades de vigilancia, las organizaciones delictivas también han incorporado drones a sus operaciones.
Según los casos documentados, estos dispositivos son utilizados para observar movimientos policiales, vigilar territorios controlados por bandas rivales y monitorear fincas utilizadas para actividades ilícitas, especialmente en sectores de Guayaquil y provincias como Esmeraldas.
Las autoridades también han identificado ataques realizados mediante drones cargados con explosivos dirigidos contra pabellones carcelarios en Machala entre finales de 2025 y marzo de 2026.
Asimismo, se ha detectado el uso de drones agrícolas modificados para transportar armas y explosivos hacia el complejo penitenciario de Guayaquil e incluso para intentar afectar la infraestructura de los centros carcelarios.
Desde la Policía se advierte que Ecuador requiere fortalecer la regulación y el control del espacio aéreo, recordando que en Colombia las organizaciones criminales también han incrementado el uso de drones modificados con fines ofensivos.
Cooperación internacional para reforzar la vigilancia fronteriza
En este contexto, el presidente Daniel Noboa anunció un plan conjunto con la nueva mandataria de Perú, Keiko Fujimori, para reforzar la vigilancia en la frontera sur mediante sensores tecnológicos y drones.
Según explicó el mandatario, por esa zona ingresaría alrededor del 70 % de las armas y explosivos ilegales que llegan al territorio ecuatoriano.
Mientras el gasto militar permanece bajo reserva, el Ministerio de Defensa publicó en mayo de 2026 procesos de contratación que incluyen la adquisición de drones por aproximadamente USD 617.000 para la Fuerza Aérea.
A ello se suma la cooperación con Estados Unidos, que contempla un fondo de USD 6 millones, oficializado en 2025, destinado a fortalecer las capacidades de la Armada del Ecuador para el rastreo de rutas vinculadas al narcotráfico mediante sistemas no tripulados.

Denuncias por presuntos abusos en operaciones con drones
El incremento del uso de tecnología aérea también ha generado cuestionamientos.
Un informe publicado por Human Rights Watch (HRW) el 21 de julio alertó sobre presuntos abusos durante operaciones conjuntas de seguridad.
Entre los casos mencionados figuran ataques atribuidos a drones de origen desconocido contra las embarcaciones pesqueras La Negra y Don Maca, que dejaron personas heridas entre enero y marzo de este año, además de la desaparición de la embarcación Fiorella con ocho tripulantes.
Estas denuncias mantienen abierto el debate sobre el uso de tecnologías no tripuladas en operaciones de seguridad y la necesidad de garantizar el respeto al derecho internacional y a los derechos humanos, mientras Ecuador continúa reforzando su estrategia para enfrentar al crimen organizado.
Más noticias:
Fuente: