- A sus 39 años, el experimentado golero fue ratificado como titular en el debut de Marcelo Gallardo con la Tri.
- Superó la amargura de la eliminación mundialista tras consultar con su familia y ponerse a disposición técnica.
- Figuras históricas como José Francisco Cevallos y Jacinto Espinoza respaldan plenamente su jerarquía y continuidad.
- Gonzalo Valle, Moisés Ramírez y jóvenes como Cristhian Loor absorben sus enseñanzas en la gira asiática.
A sus 39 años, el guardameta Hernán Galíndez ratificó su liderazgo absoluto bajo los tres palos de la Selección de Ecuador durante la gira internacional en territorio asiático este 28 de septiembre de 2026. Tras reconsiderar sus reflexiones iniciales posteriores al Mundial 2026, donde en medio de la frustración por la eliminación insinuó un posible adiós internacional, el portero de Huracán de Argentina conversó con su círculo familiar y decidió responder afirmativamente al llamado del flamante director técnico Marcelo Gallardo.
«Fue un momento de mucho enojo y tristeza cuando dije en caliente que era mi último partido, pero con la mente fría y hablando con mi esposa y mis hijos entendí que mientras la selección me necesite y el cuerpo me responda, defender al país será el mayor orgullo de mi carrera», expresó emocionado el arquero tras saltar como estelar frente a Corea del Sur en Seúl.
Elogios de leyendas: José Francisco Cevallos y Jacinto Espinoza
La vigencia de Hernán Galíndez fue elogiada unánimemente por dos de los mayores referentes del arco tricolor. Para José Francisco Cevallos, mundialista en 2002 con 77 partidos en la Tri, su permanencia constituye una bendición pedagógica para los relevos. «Galíndez está sembrando para las nuevas generaciones; los chicos que vienen atrás como Gonzalo Valle y Moisés Ramírez van a aprender muchísimo de él en la convivencia diaria, tal como yo lo hice con Carlos Luis Morales», enfatizó ‘Las Manos del Ecuador’.
En idéntica línea se pronunció Jacinto Espinoza, quien defendió la portería en 38 cotejos oficiales: «Galíndez da seguridad y jerarquía en un fútbol tan exigente como el argentino; mientras mantenga su nivel, debemos disfrutarlo y permitir que jóvenes con roce exterior como Cristhian Loor en Botafogo o Gilmar Napa vayan madurando sin quemar etapas».
La experiencia acumulada por los referentes ecuatorianos resulta vital para afrontar compromisos de alta exigencia competitiva, un valor semejante a las gestas deportivas reseñadas en la cobertura de la cosecha dorada de los atletas de Ecuador en los Juegos Suramericanos.
Estadísticas del departamento técnico de la Federación Ecuatoriana de Fútbol y registros de la FIFA sitúan a Galíndez entre los tres porteros con mejor efectividad en remates atajados de las eliminatorias sudamericanas, confirmando que su rol trasciende el terreno de juego para erigirse en tutor del relevo generacional tricolor.




