- El Club Deportivo El Nacional cayó goleado 3-0 ante Cumbayá y perdió la categoría.
- La plantilla criolla reflejó su impotencia con lágrimas y jugadores tendidos sobre el césped.
- El equipo afrontó el torneo con limitaciones financieras y prohibición de fichajes por la FIFA.
- La dirigencia militar deberá encarar una profunda reestructuración institucional y deportiva.
Uno de los episodios más amargos en la historia del fútbol profesional ecuatoriano se consumó sobre la cancha capitalina, luego de que el Club Deportivo El Nacional perdiera por un categórico 3-0 ante el Cumbayá Fútbol Club, resultado que selló matemáticamente su descenso de categoría. Tras el pitazo final del juez central, varios futbolistas del conjunto militar se desplomaron llorando sobre el gramado, reflejando la frustración acumulada tras una temporada marcada por deudas administrativas y crisis institucional.
El cotejo, decisivo para las aspiraciones de permanencia de ambos planteles, se inclinó con claridad para el cuadro parroquial. Una de las notas particulares de la jornada la protagonizó el volante Manu Balda, antiguo referente y capitán de El Nacional, quien vistiendo la camiseta de Cumbayá anotó uno de los goles determinantes para sentenciar el destino de su exclub. Al término del partido, Balda se fundió en un respetuoso abrazo con Jonathan Borja y el guardameta Leodán Chalá, los futbolistas más experimentados del elenco rojo.
Sanciones de la FIFA y una plantilla juvenil forzada
El desenlace deportivo de El Nacional responde directamente a un deterioro administrativo que impidió la normal conformación del plantel profesional. Debido a deudas impagas con exjugadores y cuerpos técnicos, la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) y la FIFA ratificaron sanciones disciplinarias que impidieron la inscripción de nuevos refuerzos extranjeros y nacionales, obligando al cuerpo técnico a competir gran parte del certamen con juveniles formados en la cantera.
Los jóvenes futbolistas tuvieron que asumir la responsabilidad de defender la camiseta de una institución que ostenta 13 títulos nacionales en sus vitrinas, disputando compromisos de alta exigencia en la LigaPro Ecuador con salarios atrasados y dificultades logísticas recurrentes.
Un desafío de reconstrucción institucional
La crisis que desembocó en la pérdida de categoría de El Nacional se alinea con la realidad de otros clubes que afrontan crisis administrativas y deudas financieras en el balompié nacional, reflejando el fuerte impacto económico en los clubes profesionales que descuidan el equilibrio presupuestario.
Con la temporada concluida, la dirigencia criolla deberá encarar un proceso integral de reestructuración financiera y legal para sanear sus cuentas, levantar las prohibiciones que pesan en los organismos rectores y diseñar un proyecto deportivo que permita a la institución militar reconstruirse desde la categoría inferior para aspirar al retorno a la serie de privilegio.




