- La conmemoración internacional fue instituida en 2011 por la Federación Internacional de Judo (FIJ).
- La fecha coincide con el natalicio del maestro Jigoro Kano, creador de la disciplina y pedagogo japonés.
- La disciplina marcial promueve pilares éticos basados en el respeto, el autocontrol y la prosperidad mutua.
- Clubes y academias en Ecuador desarrollan jornadas de exhibición para acercar el deporte a la juventud.
Cada 28 de octubre, la comunidad deportiva del planeta conmemora el Día Mundial del Judo, una efeméride internacional instaurada formalmente en 2011 por la Federación Internacional de Judo (FIJ) que coincide con el natalicio de su ilustre fundador y pedagogo japonés, el maestro Jigoro Kano, quien concibió este milenario arte marcial como una herramienta pedagógica orientada al perfeccionamiento integral de la persona y la armonía social.
Filosofía formativa y principios rectores del judo
Más allá de las técnicas de proyección (nage-waza) y control sobre el tatami, el judo destaca en el universo de las artes marciales por sus dos máximas doctrinales: Seiryoku Zen’yo (el uso eficiente de la energía física y mental) y Jita Kyoei (prosperidad y beneficio mutuo). Bajo esta cosmovisión, el adversario no es concebido como un rival a destruir, sino como un compañero indispensable para el propio crecimiento técnico y moral.
Desde su reconocimiento como deporte olímpico oficial en los Juegos de Tokio de 1964, la disciplina ha expandido su presencia en más de 200 federaciones nacionales. Representantes del Comité Olímpico Internacional (COI) han subrayado reiteradamente que el judo representa uno de los modelos deportivos más nobles para fomentar la no violencia, la igualdad de género y la inclusión comunitaria entre niños y jóvenes de diversos orígenes socioculturales.
Evolución histórica y pedagogía de Jigoro Kano
Nacido en 1860 en Mikage (Japón), Kano transformó las antiguas y letales técnicas de las escuelas tradicionales de jujutsu (como Tenjin Shinyo-ryu y Kito-ryu) en una disciplina educativa segura y estructurada, fundando en 1882 el célebre instituto Kodokan en Tokio. Su visión vanguardista eliminó golpes peligrosos y luxaciones articulares lesivas para permitir que los practicantes pudieran ejercitarse a plena intensidad en combate libre (randori) sin poner en riesgo su integridad física.
Kano concebía el dojo como una micro-sociedad donde el judoca cultiva el valor moral de la humildad y la templanza ante la derrota. El saludo formal (rei) antes y después de cada combate simboliza la gratitud hacia quien ayuda a templar el carácter, precepto formativo que se mantiene intacto en clubes escolares y academias de los cinco continentes.
Impacto y desarrollo del judo en los tatamis del Ecuador
En el plano nacional, las asociaciones provinciales de judo en Guayas, Pichincha, Azuay y Los Ríos organizaron clínicas técnicas gratuitas, torneos formativos y seminarios de arbitraje para festejar la fecha. Destacados judocas ecuatorianos con participaciones olímpicas y medallas panamericanas compartieron sus experiencias con las nuevas generaciones de deportistas, recordando que la constancia y la disciplina aprendidas en los entrenamientos cotidianos forjan ciudadanos éticos y comprometidos con el desarrollo del país.
Para conocer detalles sobre coberturas previas y resoluciones afines, consulte nuestro reporte sobre Dia Judo y medidas institucionales en Ecuador.
