Una economía atrapada en el déficit fiscal en Ecuador
Imagínese una familia que cada mes gasta más de lo que ingresa, se endeuda con tarjetas de crédito y pide préstamos para cubrir lo básico. De este modo, se entiende mejor la magnitud del déficit fiscal en Ecuador. El Estado gasta más de lo que recauda y, por lo tanto, limita la inversión en hospitales, escuelas o carreteras. En consecuencia, los recursos disponibles se destinan casi en su totalidad a sueldos, pensiones, subsidios e intereses de deuda.
En 2025, el déficit fiscal en Ecuador podría superar los $5.600 millones, casi el doble del déficit registrado en 2024. Además, siete de cada diez dólares de los impuestos se utilizan únicamente para pagar salarios de la burocracia. Como resultado, la estructura fiscal se vuelve insostenible y cada vez más difícil de manejar.
El peso de los gastos corrientes y la deuda
El déficit fiscal en Ecuador se explica, en gran parte, por los subsidios al IESS, los pagos de intereses y la abultada nómina estatal. Por ejemplo, el subsidio al sistema de pensiones pasó de $1.000 millones en 2010 a $3.500 millones en 2025. Asimismo, los intereses de la deuda crecieron de $264 millones en 2010 a más de $2.500 millones en 2025. En consecuencia, cada dólar que falta se cubre con nuevos préstamos, lo que alimenta un círculo vicioso.
Mientras tanto, la inversión pública se desplomó: en 2014 alcanzaba $5.700 millones y hoy apenas supera los $2.700 millones. Esto significa menos proyectos productivos y, además, mayor dependencia de los créditos externos.
Reformas necesarias para superar el déficit fiscal en Ecuador
Para revertir el déficit fiscal en Ecuador, no basta con ajustes menores. Se requiere, en primer lugar, una reforma al IESS que asegure sostenibilidad en las pensiones. En segundo lugar, es necesario flexibilizar la normativa laboral para reducir la informalidad. En tercer lugar, se debe fomentar la libertad económica, con reglas claras que atraigan inversión. Finalmente, se necesita aplicar un presupuesto base cero, eliminando duplicidades e ineficiencias.
En conclusión, el déficit fiscal en Ecuador solo se resolverá con transformaciones profundas. Si el Estado cambia su manera de gastar y recaudar, entonces podrá liberar recursos, mejorar la competitividad y recuperar la sostenibilidad financiera en el mediano plazo.
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Fuente:
www.lahora.com.ec
