El directorio del Consejo Nacional de Salud (CONASA) aprobó este miércoles 5 de agosto de 2026 la Décima Segunda Revisión del Cuadro Nacional de Medicamentos Básicos. Este instrumento técnico define los fármacos esenciales que estarán disponibles en todo el Sistema Nacional de Salud de Ecuador. La medida se oficializa en medio de las dificultades que afronta el sector sanitario en el país.
Ampliación de la oferta de fármacos esenciales
Con esta aprobación, el catálogo contará con un total de 512 principios activos. La entrada en vigencia se dará a lo largo de 2026, una vez que el texto se publique de forma oficial en el Registro Oficial. Se trata de una ampliación frente a los 494 principios activos que contemplaba la revisión anterior de 2023, la cual sigue vigente hasta la nueva publicación.
Las autoridades del Ministerio de Salud Pública precisaron que esta actualización no solo beneficiará a pacientes oncológicos. También cubrirá patologías que hasta el momento contaban con menor respaldo terapéutico en el territorio nacional. El nuevo Cuadro Nacional de Medicamentos Básicos incluye ajustes de dosis, retiro de productos y ampliación de indicaciones de uso.
Según el ministro de Salud, Juan Carlos Aveiga, la aprobación es un paso para consolidar un sistema más justo. También permitirá optimizar los recursos públicos y garantizar la sostenibilidad de la red sanitaria estatal. De forma paralela, se aprobó la Política Nacional de Recursos Humanos en Salud 2026–2030. Esta normativa busca regular y fortalecer la planificación, gestión y formación del personal médico. Su objetivo es asegurar condiciones laborales dignas y el correcto desarrollo de la carrera sanitaria. En su elaboración participaron universidades, gremios profesionales, la red pública y representantes de la OPS/OMS.
La brecha entre normativa y realidad operativa
Aun cuando se incrementa el número de fármacos en el listado oficial, la atención en terreno enfrenta obstáculos graves. Las familias de pacientes con enfermedades complejas denuncian de forma constante el desabastecimiento en los centros asistenciales del MSP. En Guayaquil, por ejemplo, madres de niños con cáncer deben organizar actividades solidarias para costear insumos básicos que no se entregan en las farmacias hospitalarias.
Esta situación coincide con lo reconocido en el Plan de Seguridad Integral 2025-2029, donde se indica que el gasto directo de las familias en salud alcanza un tercio de sus egresos totales. A la escasez de medicamentos se suman demoras en trámites administrativos que afectan la operatividad. El Hospital Docente de Calderón, en Quito, lleva casi un año sin formalizar un contrato de limpieza y desinfección. Tras dos procesos fallidos, se aplicó un plan de emergencia que redujo su capacidad a la mitad. Esto ha generado más de 1.500 cirugías pendientes y la suspensión de intervenciones programadas por falta de garantías de bioseguridad.
El nuevo Cuadro Nacional de Medicamentos Básicos representa un avance normativo, pero su impacto real dependerá de que se resuelvan los problemas de gestión y abastecimiento que limitan el acceso a la salud hoy en día.
Fuente: Primicias
