Desastres naturales golpean con fuerza la infraestructura vial
Ecuador enfrenta una creciente crisis económica provocada por los desastres naturales que afectan su red vial. Inundaciones, deslizamientos y terremotos han dejado una huella profunda en las últimas cuatro décadas, no solo en vidas humanas, sino también en la conectividad y productividad del país.

De acuerdo con un análisis del Banco Mundial, el país ha registrado 93 grandes eventos naturales en los últimos 40 años, con más de 7.600 fallecidos y más del 20 % de la población afectada. Sin embargo, uno de los impactos más graves se concentra en la Red Vial Estatal (RVE), considerada clave para el comercio, la producción y el acceso a servicios básicos.
Las pérdidas superan los $139 millones cada año
El informe revela que los fenómenos naturales generan pérdidas económicas anuales por aproximadamente $139,5 millones. De esa cifra, $90,4 millones corresponden a daños directos en carreteras y puentes, mientras que $49,1 millones provienen de pérdidas indirectas causadas por la interrupción del tránsito y la conectividad.
El panorama podría empeorar. Si no se implementan medidas de adaptación y prevención, las pérdidas podrían subir a $159,1 millones en 2050 y alcanzar los $171,5 millones en 2070, impulsadas por los efectos del cambio climático.
Lluvias intensas y deterioro vial agravan la situación
Las lluvias intensas son el fenómeno más recurrente y el que más afecta la infraestructura vial, especialmente en provincias como Cotopaxi, Esmeraldas, Guayas y Pichincha. Estas afectaciones no solo aíslan comunidades, sino que también frenan la producción agrícola, encarecen el transporte y reducen ingresos en zonas vulnerables.
A esto se suma una debilidad estructural: solo el 55 % de las vías principales está en buen estado, mientras que apenas el 43 % de las vías colectoras y el 66 % de los puentes presentan condiciones adecuadas.
Problemas como drenajes deficientes, pavimentos deteriorados y taludes inestables convierten emergencias localizadas en crisis regionales.
Ecuador invierte más en reconstrucción que en prevención
El informe también advierte una grave falla en la planificación financiera. Para 2025, el presupuesto de inversión en infraestructura y transporte fue de $258 millones, pero solo $45 millones se destinaron a emergencias, es decir, menos del 18 %.
Mientras tanto, el gasto promedio anual en prevención apenas llega a $30 millones, una cifra muy inferior a las pérdidas que se registran cada año. Esto evidencia un modelo reactivo en el que se gasta más en reparar daños que en evitarlos.
Invertir en resiliencia puede ahorrar millones
El Banco Mundial propone cambiar el enfoque y apostar por infraestructura resiliente. Entre las principales recomendaciones están actualizar normas de diseño adaptadas al clima, fortalecer el mantenimiento vial, mejorar sistemas de monitoreo e incorporar nuevas tecnologías en pavimentos.
Además, el uso de herramientas como alertas tempranas y sistemas de gestión de activos permitiría anticipar fallas y optimizar recursos.
La conclusión es clara: por cada dólar invertido en infraestructura resiliente, Ecuador podría ahorrar hasta cuatro dólares en pérdidas evitadas.
La red vial sostiene la economía del país
La red vial no solo conecta carreteras, sino que sostiene el funcionamiento de toda la economía nacional. Su deterioro afecta directamente al empleo, al comercio, a la exportación y al acceso a servicios esenciales.
En medio del aumento de los riesgos climáticos, el verdadero desafío no es decidir si se debe invertir en prevención, sino cuánto tiempo más se puede esperar antes de hacerlo.
Fuente: La Hora
Te puede interesar:
Diversificación tecnológica: La nueva estrategia de chips avanzados para Apple
