La Corrupción en la ANT quedó al descubierto tras una investigación judicial. Además, interceptaciones telefónicas revelaron el funcionamiento interno de una red delictiva. La organización cobraba hasta USD 250 por agilizar trámites de licencias.
El operativo se ejecutó el 30 de enero de 2026. Participaron unidades policiales y la Fiscalía. En consecuencia, se realizaron 23 allanamientos en Quito, Imbabura y Santo Domingo. Diez personas resultaron procesadas, y nueve fueron detenidas.
Entre los implicados figura el director de la Agencia Nacional de Tránsito, Pedro Abril. También aparecen jefes de oficinas, asistentes administrativos y técnicos del área de licencias. Las oficinas de la ANT fueron cerradas temporalmente. Por lo tanto, se suspendió la atención al público mientras avanzan las pericias.
Cómo operaba la red de corrupción
Las escuchas permitieron identificar un esquema sistemático de cobros ilegales. Además, se detectaron coordinaciones para priorizar trámites sin turno oficial. Los pagos se gestionaban mediante transferencias y entregas en efectivo.
En varios mensajes se menciona la frase “entregar un cariñito”. Según los investigadores, esta expresión aludía a pagos irregulares. Asimismo, se identificaron alias usados por los funcionarios implicados. El director era llamado “Pedrito” dentro de las conversaciones.
Una funcionaria señalaba que no podía pedir vacaciones. Sin embargo, explicaba que eso le impediría “coger nada”, en referencia a ingresos ilícitos. Estos diálogos evidencian una estructura organizada y persistente.
Evidencias encontradas en los allanamientos
Durante los registros domiciliarios se hallaron importantes indicios materiales. En la vivienda del director se incautaron USD 19.780 en efectivo. Además, se decomisó un arma de fuego con municiones.
Las autoridades también encontraron dispositivos electrónicos y documentos. Entre ellos figuraban carpetas con listados y registros financieros. Estos elementos serán sometidos a análisis forense digital. Por lo tanto, podrían ampliar la dimensión del caso.
Otros procesados poseían joyas, dinero en efectivo y documentos de trámites vehiculares. Asimismo, se incautaron matrículas y certificados presuntamente irregulares. Todo esto refuerza la hipótesis de una red articulada.

Chats que mencionan presiones y amenazas
Algunas conversaciones revelan presuntas amenazas internas. En un mensaje se menciona que una persona habría muerto por poner trabas. Sin embargo, esta afirmación forma parte de los diálogos investigados. Las autoridades no han confirmado ese hecho de manera oficial.
También se mencionan pagos para obtener cargos dentro de la institución. Estas referencias sugieren prácticas de tráfico de influencias. Además, se describen reuniones en centros comerciales para coordinar entregas.
Investigación en curso
La Fiscalía sostiene que la Corrupción en la ANT operaba desde varias dependencias. En consecuencia, se analiza la participación de cada funcionario. Las pericias técnicas y financieras continúan en desarrollo.
El proceso judicial busca determinar responsabilidades penales. Además, se investiga el alcance nacional de la red. Por lo tanto, no se descartan nuevas vinculaciones conforme avance la causa.
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