El dragado del río Chone y la construcción de muros de contención protegen áreas agrícolas y urbanas manabitas contra posibles inundaciones estacionales.
- Flotillas de excavadoras de brazo largo, dragas anfibias y volquetas operan intensamente en puntos críticos identificados por la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos.
- De forma complementaria, cuadrillas de obras públicas construyen terraplenes y muros de enrocado con material de escollera en sectores vulnerables como Santa Rita, San Antonio y Ricaurte.
- Autoridades provinciales y locales señalaron que estas obras representan una de las inversiones preventivas más importantes de la historia reciente de Manabí.
El cantón Chone, en la zona norte de la provincia de Manabí, avanza en la ejecución de un ambicioso plan de obras de drenaje fluvial, dragado de cuencas y reforzamiento de muros de contención en las riberas de los ríos Chone, Garrapata y Mosquito. Los trabajos de ingeniería civil buscan proteger a más de 130.000 habitantes y miles de hectáreas agrícolas y ganaderas frente a los riesgos de inundación asociados a la temporada invernal y el fenómeno de El Niño.
Dragado masivo y desazolve de canales de desagüe
Flotillas de excavadoras de brazo largo, dragas anfibias y volquetas operan intensamente en puntos críticos identificados por la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos. Las labores consisten en el retiro de cientos de miles de metros cúbicos de sedimentos, troncos y palizada acumulada en el lecho del río, devolviendo la profundidad y capacidad de desalojo hidráulico al cauce principal.
Los ingenieros a cargo del proyecto explicaron que la falta histórica de mantenimiento periódico en la confluencia de los afluentes provocaba que las crecidas torrenciales desbordaran los malecones y anegaran barrios céntricos de Chone en cuestión de horas. Con el dragado continuo, el caudal de agua fluirá con mayor velocidad hacia la represa de Simbocal y el estuario del río Chone.
Muros de escollera y protección en parroquias rurales
De forma complementaria, cuadrillas de obras públicas construyen terraplenes y muros de enrocado con material de escollera en sectores vulnerables como Santa Rita, San Antonio y Ricaurte. Estas barreras de protección física evitan que las corrientes socaven caminos vecinales y puentes de conexión rural, garantizando la movilidad ininterrumpida de los productores lecheros y cacaoteros hacia los centros de abasto.
El proyecto incluye también la instalación de compuertas hidráulicas y estaciones de bombeo equipadas con generadores eléctricos de respaldo, lo que permitirá evacuar las aguas lluvias acumuladas en los sectores bajos de la urbe incluso en momentos en que el nivel exterior del río se encuentre en su cota máxima.
Articulación comunitaria y simulacros de evacuación
Junto con la infraestructura física, el Comité de Operaciones de Emergencia Cantonal y las juntas parroquiales capacitan a los comités barriales en sistemas de alerta temprana comunitaria y señalización de rutas de evacuación seguras hacia albergues temporales acreditados. La preparación ciudadana es determinante para reducir cualquier riesgo de pérdida material o humana.
Autoridades provinciales y locales señalaron que estas obras representan una de las inversiones preventivas más importantes de la historia reciente de Manabí. Proteger a Chone del embate de las inundaciones asegura la estabilidad de una de las despensas productivas más prósperas del Ecuador y garantiza tranquilidad a miles de familias trabajadoras.
