Kia ratificó su respaldo a las operaciones de la organización ambiental The Ocean Cleanup en Centro y Sudamérica, apoyando iniciativas de recolección y reciclaje de residuos plásticos fluviales en la cuenca de Ciudad de Panamá.
La automotriz colabora en el financiamiento de barreras flotantes interceptoras que impiden que toneladas de desechos sintéticos lleguen a las aguas abiertas del océano Pacífico. Los plásticos recolectados son clasificados, triturados y sometidos a procesos industriales de reciclaje para ser reincorporados en la fabricación de autopartes y tapicerías interiores en los vehículos eléctricos de la marca surcoreana.
Representantes de la compañía destacaron que estas acciones forman parte de su plan de sostenibilidad corporativa para avanzar hacia la neutralidad de carbono y fomentar cadenas de producción con economía circular.
